imagotipo

Einstein y sus amigos en Holanda

  • María Esther Estrada

Por MARÍA ESTHER ESTRADA MA | CORRESPONSAL

ÁMSTERDAM, Holanda.- . Seguramente leerá muchos artículos sobre su trabajo, por lo que yo quiero mostrarle su lado humano y su relación con los grandes científicos, contemporáneos suyos que trabajaban en Holanda, en particular en la Universidad de Leiden.

Su infancia y juventud

Nació en 1879 en la ciudad de Ulm, Alemania y creció en Múnich. Se tardó mucho en empezar a hablar, sin embargo, siempre estuvo entre los mejores estudiantes en la escuela. Por cierto, a pesar de ser judío asistió a un colegio católico.

Con apenas 13 años empezó a interesarse en la Filosofía y en las Ciencias Naturales, aunque fue un libro de Geometría el que lo inclinó a dedicarse a las ciencias.

A los 16 años, sin terminar sus estudios secundarios, abandonó la escuela y Alemania; quería a toda costa evitar el servicio militar y adoptó la nacionalidad suiza. Estudio Ingeniería en el Instituto Politécnico Federal de Zurich y obtuvo su diploma en julio de 1900.

Holanda en la mira

En ese momento el neerlandés Heike Kamerlingh Onnes (1853-1926) era uno de los físicos de más renombre a nivel internacional. El 12 de abril de 1901 el joven Albert le envió una carta manifestando su interés en colaborar con él como asistente en su prestigioso laboratorio en la Universidad de Leiden. El científico ni siquiera respondió a su misiva porque “no tenía tiempo para lidiar con ayudantes no enfocados a los aspectos prácticos”. Él estaba ocupado en encontrar la forma de liquidificar el helio. El 10 de julio de 1913 logró llevarlo a -272 grados Celsius, la temperatura más baja jamás conseguida hasta ese momento en la Tierra, lo que le valió recibir el Premio Nobel ese mismo año.

Volvamos a Einstein

Consiguió empleo en la Oficina Federal de Patentes de Berna, mismo que le dejaba suficiente tiempo para dedicarse a los problemas de física que lo apasionaban.

En 1905 publicó su tesis doctoral y cinco artículos. El más importante fue en el que presentaba la Teoría Especial de la Relatividad en la que introdujo el concepto de que el Universo estaba formado de cuatro dimensiones: las tres habituales para el Espacio a las que había que sumar el Tiempo. En un apéndice del documento, planteó una idea innovadora: demostrar la equivalencia entre masa y energía que se conoce bajo la fórmula matemática E = mc2.

Necesitaba de sus pares

Este fue el principio de una serie de encuentros y misivas con las mejores mentes de su tiempo para debatir de tú a tú sus ideas que acabarían sosteniendo su Teoría General de la Relatividad (TGR).

Entre ellas estaba Hendrik Antoon Lorentz (1853-1928), el físico más importante del mundo en ese momento,quien ya había planteadolas bases de la Teoría de la Relatividad (antes que Einstein) y había ganado en 1902 el Premio Nobel de Física, junto con su pupilo Pieter Zeeman, por su investigación sobre la influencia del magnetismo en la radiación.

Albert y él se conocieron en 1911 cuando el alemán vino por primera vez a Leiden. A partir de ese momento Einstein discutiósus ideas preparatorias sobre la TGR con Lorentz, quien fungía también como profesor de Física Teórica en la Universidad de Leiden. A Einstein le gustaba asistir a sus clases, pero no sólo eso. De él diría: “Para mí personalmente significó más que cualquier otra persona que haya conocido en mi vida”.

Einstein presentó su TGR en 1915, en plena Primera Guerra Mundial (1914-19). En 1919, durante un eclipse,el astrónomo inglés Arthur Eddington fue capaz de medirla desviación de la luz de una estrella al pasar cerca del sol, lo que comprobó dicha Teoría.

Viajaba con su violín

En 1920, cuando ya gozaba de gran reconocimiento público, Einstein aceptó el puesto de profesor invitado en la Universidad de Leiden. Viviría en esta ciudad neerlandesa un mes al año hasta 1930.

Durante esas temporadas gustaba de visitar la casa del físico austriaco Paul Ehrenfest (1880-1933) y su esposa Tatyana Afanasyeva, quienes abrían su hogar a “gente e ideas” en un ambiente cosmopolita. Eso sí, los invitados tenían prohibido fumar; el único que gozaba del privilegio de encender su pipa (pero en la terraza) fue Einstein. No era raro que las reuniones terminaran entre acordes musicales con el anfitrión al piano y Einstein con el violín. Les gustaba interpretar música de Bach, Mendelssohn y Corelli. Ninguno era un virtuoso de su instrumento, pero lo tocaban razonablemente bien y se divertían mucho.

Las estrellas los unieron

En 1916 conoció a Willem de Sitter (1872-1934), profesor de Astronomía y director del Observatorio de la Universidad de Leiden con quien mantuvo una copiosa correspondencia mientras preparaba su TGR, misma que continuó posteriormente. Esta interacción los llevó en 1932 a presentar juntos un trabajo en el que argumentaban que pueden existir grandes cantidades de materia que no emitan luz, lo que hoy llamamos “agujeros negros”. Durante las estancias de Einstein en Leiden acostumbraba también visitarlo en su casa, ubicada en los jardines que rodeaban el observatorio.

Del Premio Nobel de Física en adelante

Se lo otorgaron en 1921, no por su TGR (que todavía se consideraba demasiado innovadora y controvertida), sino por sus trabajos sobre el efecto fotoeléctrico y sus contribuciones a la física teórica.

En 1933, al poco de que Hitler tomara el poder en Alemania, Einstein se exilió en Estados Unidos y aceptó una cátedra en Princeton en la que se mantuvo hasta su muerte. En 1940 obtuvo la nacionalidad estadunidense. A lo largo de los años siguientes apoyó la idea de la guerra contra el nazismo. En 1952 le ofrecieron la presidencia de Israel, oferta que declinó.

En lo personal

En 1903 se casó con Mileva Maric (1875-1948), física serbia, con quien tuvo dos hijos, Hans Albert (1904) y Eduard (1910). Se separaron en 1914 y se divorciaron en febrero de 1919.

Meses después se casó con Elsa Lówenthal, una prima suya (divorciada con tres hijas) con quien vivió hasta que ella falleció en 1936. Albert Einstein murió en Princeton el 18 de abril de 1955.

Einstein y sus amigos

Es una exhibición temporal que se puede ver en el Museo Boerhaave (en Leiden) hasta el 3 de enero donde se relatan muchas de las historias que le he mencionado antes y otras más. También se pueden ver fotos, cartas, aparatos y otros testimonios de su convivencia con sus amigos y pares en esta ciudad. Una visión muy personal de este gran científico. Mayor información: www.museumboerhaave.nl/english/exhibitions/einstein-friends/.

Si tiene oportunidad, no deje de ver el documental Einstein’s light, producido por Nickolas Barris y la Universidad de Leiden. Interesantísimo. ||OEM-INFORMEX||

Cualquier comentario relacionado con este artículo favor de dirigirlo a
mestrada@elsoldemexico.com.mx.