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El Acuerdo de Libre Comercio Trans-Pacífico / Horizonte Económico / Luis G. Álvarez Tostado Valdivia

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia

De acuerdo con la Secretaría de Economía México tiene los siguientes acuerdos económicos. Con América Latina se tienen 16 acuerdos bilaterales y dos multilaterales, así como regionales; con Europa se tienen 8 acuerdos bilaterales, 4 de cooperación económica, 5 con la Unión Europea y tres de libre comercio con Europa; con Asia-Pacífico se tienen 7 binacionales, más el de la Asociación Transpacífico que a continuación describiremos, solo antes hay que hacerse la pregunta de ¿qué tanto incremento en el comercio se ha dado una vez firmados tantos acuerdos y por qué no se rinde cuentas de los resultados de dichos acuerdos, seguramente algunos solo fueron para la foto y quizás otros sí han dado resultados como el de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

En este contexto el pasado 5 de octubre, se dio a conocer el acuerdo de libre comercio de la Asociación Trans-Pacífico (TPP, por sus siglas en inglés Trans-Pacific Parthership). Este acuerdo fue firmado por 12 ministros de los siguientes países, Australia, Brunei, Darussalam, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

De acuerdo con la Secretaria de Economía, el objetivo final del tratado es la liberación del comercio y la integración económica de la región.

Esta Zona económica es la más importante del mundo, pues los países que lo integran concentran más del 40 por ciento del Producto Interno Bruto del Mundo de aquí la importancia de pertenecer y participar en este tratado.

Cinco características definen el Acuerdo de Asociación Trans-Pacífico, sustancial acceso a mercados. El TPP elimina o reduce barreras arancelarias y no arancelarias de forma importante, de tal manera que se crean nuevas oportunidades y beneficios para las empresas, trabajadores y consumidores. Segunda, un enfoque regional sobre los compromisos. El TPP facilita el desarrollo de la producción y de las cadenas de suministro, y la fluidez del comercio incrementando la eficiencia y contribuye a nuestra meta de apoyar y crear empleos, incrementar los niveles de vida, mejorar los esfuerzos de conservación, y facilitar la integración transfronteriza, así como la apertura de los mercados nacionales.

Tercera, afrontar los nuevos desafíos comerciales. El TPP promueve la innovación, la productividad y la competitividad al afrontar nuevos temas, incluyendo el desarrollo de la economía digital, y la función de las empresas de propiedad estatal en la economía global.

Cuarta, comercio incluyente. El TPP contiene nuevos elementos que buscan asegurar que las economías de cualquier nivel de desarrollo y empresas de cualquier tamaño puedan beneficiarse del comercio. Incluye compromisos para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a entender el acuerdo, aprovechar las oportunidades que ofrece y someter a la atención de los Gobiernos del TPP sus retos particulares. También contiene compromisos específicos sobre el desarrollo y la creación de capacidad comercial, para garantizar que todas las Partes sean capaces de cumplir con los compromisos establecidos en el Acuerdo y puedan beneficiarse al máximo. Y quinto, plataforma para la integración regional. El TPP pretende ser una plataforma para la integración económica regional y está diseñado para que se sumen a éste otras economías de la región de Asia–Pacífico.

Las críticas se centran en que todas las negociaciones fueron en lo oscurito, y que fue Estados Unidos “el que lleva la voz cantante” en este tratado y todos los demás Gobiernos se adhirieron al acuerdo y no participaron activamente en su definición.

En este sentido se ve como una estrategia comercial de Estados Unidos, básicamente para penetrar el mercado asiático, y claramente no se incluye a China en este tratado de origen, lo que implica que si se suma al esquema tendrá que tomar las condiciones ya pactadas, resaltando las patentes y derechos de autor como una restricción directa a la entrada de China.

Asimismo al integrar a países latinoamericanos, básicamente sudamericanos, también tiene un sentido de debilitar al Mercosur y al Alba, que son los tratados sudamericanos donde se excluyó a Estados Unidos y Argentina, Venezuela y Bolivia son líderes del proyecto.

Por lo tanto Estados Unidos gana en Asia y en América del sur, puntos estratégicos para su política comercial.

Ojalá, que realmente este acuerdo ayude a la reactivación económica y a la generación de empleos en el país.

gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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