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El aguinaldo / Así es el Derecho / Élfejo Bautista Pardo

  • Élfego Bautista

El 2015 está por terminar y las fiestas navideñas, posadas y regalos se van apoderando de nuestro vocabulario, al igual que de nuestro dinero. Al concluir el año, además de ser motivo de celebración, es una temporada que representa grandes gastos, los cuales tienden a sobrepasar nuestra capacidad adquisitiva, sin embargo, para afrontar dicha alza en nuestro consumo solemos contar con el aguinaldo.

Todos los trabajadores en nuestro país tienen derecho a un aguinaldo anual, que deberá pagarse antes del día 20 de diciembre, debe, por lo menos, ser equivalente a quince días de salario, y a los que no hayan cumplido el año de servicio se les pagará en proporción al tiempo trabajado. Este derecho fue reconocido en el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo publicada el primero de abril de 1970, y dicha disposición en específico entró en vigor hasta el primero de julio del mismo año.

En 1975, el numeral mencionado fue reformado para especificar que dicho derecho es propio de cada empleado, independientemente de que se encuentren trabajando o no al momento de la liquidación del aguinaldo. Al día de hoy, aunque la Ley Federal del Trabajo ha sufrido veintisiete reformas, la última de ellas publicada a mediados de este año, el derecho a dicha prestación sigue vigente.

Es importante resaltar que todos los trabajadores, independientemente de que sean eventuales, de planta o de confianza, tienen derecho a recibir aguinaldo por el simple hecho de estar sujetos a una relación de trabajo subordinado; hasta los empleados contratados por honorarios tienen derecho a él cuando prestan servicio permanente a un solo patrón, se sujetan a las órdenes de éste y cubren de manera obligada un horario de trabajo.

El salario que se tomará en cuenta para calcular el monto del aguinaldo es el ordinario que esté percibiendo el trabajador durante el mes de diciembre, independientemente de que antes de ese momento obtuviere un sueldo menor, pero en los casos en que el salario sea variable, para su cálculo se tomará en cuenta un promedio de los obtenidos los últimos treinta días.

La prestación debe ser pagada en moneda de curso legal, en días y horas de trabajo, dentro del establecimiento donde se labora y no es susceptible de descuentos, salvo los provenientes de alguna deuda contraída a cuenta del mismo.

Es un derecho irrenunciable, por lo que no hay pretextos ni explicaciones válidas para que el empleador omita pagar dicha prestación; su cumplimiento no está a su arbitrio, es una prerrogativa de todos los trabajadores, por lo que sin importar el tiempo que lleven laborando en su empresa, tienen derecho a ella, incluso quienes se encuentren incapacitados por riesgo de trabajo o por estar en un periodo pre o postnatal.

No está de más recordarles que en caso de no recibir su aguinaldo, tienen un año para reclamarlo legalmente ante las juntas locales y federales de Conciliación y Arbitraje; si necesitan asesoría sobre el tema, pueden acudir ante la Procuraduría de la Defensa del Trabajo del Distrito Federal (San Antonio Abad número 122, cuarto piso, con número de atención 5740 2845 y 5740 2285), o ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (José María Vertiz número 211, colonia Doctores, con teléfonos 01 800 911 7877 y 5134 9800), en las cuales, a través de una conciliación o bien el patrocinio en un juicio, pueden obtener las prestaciones laborales a las que tienen derecho.

Es importante recordar que recibir aguinaldo es un derecho, fruto del esfuerzo realizado en sus centros de trabajo durante todo el año, por lo que merecen disfrutarlo y que mejor que en compañía de la familia en estas fiestas decembrinas.

Así es el Derecho.