imagotipo

El ambiente de la reunión del G20

  • Javier Oliva Posada

Hoy y mañana se reunirán en Hamburgo un grupo de países y de representaciones de organismos multilaterales, en donde se abordará como tema central “Forjar un futuro interconectado”. Desde su creación en 2008 estos heterogéneos encuentros -pues lo mismo asiste la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, que la Nueva Alianza para el Desarrollo de África, que países en lo individual como Turquía, Reino Unido y México-, sus acuerdos no son vinculantes. Sin embargo, en ocasiones, pueden llamar más atención los “encuentros de pasillo”, que las plenarias e incluso los posicionamientos finales sobre el tema principal. Ahora parece será igual.

Precedida de una serie de acontecimientos trascendentales, es muy probable que las notas de los diarios de mañana sábado y del domingo se orienten respecto de lo que los presidentes de Rusia y Estados Unidos hayan acordado o filtrado a los medios de comunicación respecto de las tensiones generadas por las capacidades destructivas de los misiles de Corea del Norte, por ejemplo. También será interesante observar cómo se desempeña y actúa el aislado y debilitado gobierno del Reino Unido, encabezado por Theresa May, en su primera aparición después de los catastróficos resultados del pasado 4 de junio.

La creciente relevancia que adquiere la prolongada guerra en Siria ha convocado a la acción directa de las más importantes potencias militares del mundo, para actuar en una primera instancia, en contra de un enemigo común: el Estado Islámico de Siria y Levante (ISIS), que como se sabe su líder Abu Bakr al-Baghdadi, habría sido neutralizado por las Fuerzas Armadas de Irán o bien por la Fuerza Aérea Rusa. El caso es que una vez que ha sido casi derrotada esa formación de extremismo violento y terrorista, la gran interrogante es ¿cómo se administrará la transición a la paz en aquél país? También en la reunión del G20, se esperan resultados de los encuentros bilaterales, “al margen” del evento.

No menos relevante será la postura que adopten varios países europeos, empezando por el gobierno anfitrión ante dos importantes crisis: la de los migrantes irregulares y la guerra no declarada entre Ucrania y Rusia. Más aún, ante el notable repliegue de Estados Unidos, al menos hasta el momento en el discurso y que ha acarreado un endurecimiento de la postura de Moscú, respecto de sus reclamos geopolíticos contra Minsk. Tan es así, que la Unión Europea, luego de iniciadas las negociaciones de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, ha dado los primeros pasos para crear el Ejército Europeo, como ya lo hemos apuntado en este espacio.

Por supuesto que será muy interesante observar los pronunciamientos que hagan los países integrantes de la Unión Europea pero ya sin considerar la opinión o parecer del Reino Unido. Sin duda que un efecto positivo dentro del club europeo ha sido la cohesión propiciada por el efecto del abandono de Londres. Asunto a parte, será lo que proponga tanto en la reunión como en sus encuentros bilaterales, el presidente de Estados Unidos. Por lo que hace a nuestro país, tomando en consideración el tema central del encuentro (el de la interconexión) la nota revelada por el New York Times, a propósito de eventuales acciones gubernamentales de espionaje contra ciudadanos, puede propiciar algunas situaciones incómodas. Ya veremos.

javierolivaposada@gmail.com