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El Brexit y el regreso del proteccionismo en Europa

  • Marco Bernal

Marco A. Bernal

El Brexit podría representar el principio del fin de la Unión Europea, dejando atrás la visión conjunta de construir una región pacifica, estable y unida, por un nuevo proteccionismo económico. La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, anunció a mediados de enero un plan con doce medidas para concretar la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Esta semana presentó un proyecto de ley en el Parlamento para tener la autoridad de notificar ante los representantes del UE la intención por parte del RU de salir de la misma.

El proyecto que se presentó en la Cámara de los Comunes, en la cuál obtuvo una amplia mayoría de votos a favor, y se turnó a la Cámara de los Lores para su revisión y posible aprobación. De ser aprobado el proyecto, la primer ministra podría notificar la intención del Reino Unido para romper su integración con la comunidad, conforme a lo dispuesto en el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

Las intenciones proteccionistas del Gobierno británico han generado incertidumbre económica, la cual se ha visto reflejada en empresarios e inversionistas a nivel mundial. En RU el sector empresarial han señalado que el resultado del referéndum Brexit generó consecuencias negativas para el sector.

El crecimiento del impacto negativo del Brexit a las economías británica y europea depende de las respuestas por parte de los representantes de la Unión. El actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha tomado una postura dura ante la situación, y ha manifestado que la salida de la comunidad se debe realizar de forma total, es decir: “fuera significa fuera”. La postura de Juncker busca persuadir a otros países con intenciones de abandonar la Unión.

Esta postura es comprensible debido al precedente que deja la intención del RU en la comunidad europea, pues fortalecería corrientes, partidos y actores de ultra derecha en Europa que impulsan la desintegración regional. Sin embargo, estas posturas- proteccionistas y reaccionarias- generarán fricción en los acuerdos económicos y políticos al interior de la comunidad y en cada nación que la integra. El proteccionismo podría regresar como política económica internacional generando inestabilidad social, política y económica por posibles guerras comerciales.

De acuerdo, con el Premio Nobel de Economía, Josheph E. Stiglitz, “pasará mucho tiempo antes de que Gran Bretaña y Europa asimilen, en su plenitud, las implicaciones del referéndum Brexit del Reino Unido”. El economista hace referencia a que ninguna ruptura económica se realiza sin consecuencias negativas y los efectos trascendentes se notan a largo plazo, al vulnerar los marcos internacionales de comercio, incluso debilitando el alcance de acción de organismos internacionales como la Organización Mundial de Comercio.