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El cactus y el mar / Federico Ling Sanz Cerrada

  • Federico Ling Sanz

Durante algunos días tuve la oportunidad de visitar la parte sur de la Península de Baja California. Ya me habían contado muchas cosas de este maravilloso lugar, pero en mis años de vida nunca había viajado a tierras sudcalifornianas; un lugar digno de recorrerse por lo fascinante y lo diferente. En primer lugar, cuando el avión está a punto de aterrizar uno puede ver el mar que choca con tierra, y la montaña de inmediato. Es raro ver a los montes tan cerca del agua, pero literalmente uno empieza donde termina el otro. Baja California Sur tiene un clima desértico bastante extendido y un tanto árido en ciertas zonas. Este Estado es el lugar del cactus y el mar al mismo tiempo, uno frente a otro.

Así empezó mi visita a La Paz por un par de días, en los que tuve la oportunidad de hablar con varias personas y conocer más de cerca la forma de pensar, de actuar y la manera en que viven y ven la vida en dicho lugar. Es fascinante, porque me hizo recordar que México es un lugar maravilloso, donde abundan los paisajes de colores y la gente cálida. Además, los atardeceres no tienen desperdicio. Entiendo bien ahora porqué resulta un lugar tan fascinante para muchos extranjeros, porque combina lo mejor de nuestra geografía con la calidez que nos caracteriza a los mexicanos.

Más me llamó la atención saludar al gobernador de Baja California Sur, viajando en clase económica como uno más de los pasajeros en el avión que me llevó a dicho destino; una persona sonriente y de buenas maneras, saludando a su paso a las personas que se acercaron a él para platicar un poco, como quien los conoce de hace mucho tiempo. Tengo la mejor impresión de él y me permito hacerle un reconocimiento por su sencillez. No solamente lo digo por eso, sino porque también pude platicar con los lugareños y la mayoría tiene una impresión similar del liderazgo del Ejecutivo.

Sin conocer mucho más, y como quien habla desde lo que ve y juzga (y lo que se ve, no se juzga, dice el dicho), creo que el ejemplo del gobernador de Baja California Sur debería ser seguido por muchos políticos en nuestro país. La semana pasaba hablaba que México es un país folclórico, pero también indisciplinado en muchas cosas. Quizá debemos añadir a la lista que nuestra nación es también extremadamente protocolaria y formal, y no necesariamente es para bien, porque entonces se pierde la cercanía y el contacto con la gente.

La visita que hice a Baja California Sur me dejó varias lecciones. La primera es que hay que visitarle más seguido, por lo hermoso del lugar. Pero también me hizo ver que existe un México que quiere salir adelante, que tiene mucho que ofrecer y que hace las cosas bien. Hay una industria turística que debemos aprovechar aún más y, sobretodo cuando nos lo proponemos, podemos lograr cosas dignas de cualquier país desarrollado plenamente. Si todos los mexicanos – políticos o no – decidiéramos dejar de lado las diferencias que nos dividen, los protocolos que nos alejan, el sentido de falsa auto importancia y la necesidad de competir, cuando eso queda de lado, lo que tenemos es entonces un país emprendedor, cercano a sus semejantes y con excelentes cosas que ofrecer. Tenemos todo para salir adelante y mi visita sudcaliforniana me hizo incrementar un poco esa confianza en México, que en ocasiones se desanima, pero que siempre, como en esta visita, vuelve a surgir.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en análisis político y medios de información