imagotipo

El derecho a la privacidad / El Mundo de la Realeza / Mariana Vargas

  • Realeza: Mariana Vargas

Es muy cierto que todos tenemos derecho a tener privacidad, aunque muchas veces ésta no existe. Gracias a la gran tecnología podemos ver a otras personas de lugares más remotos de nuestro hogar.

La realeza es observada con mucha cautela y los paparazzis buscan sacar excelentes imágenes para que todos las veamos. Y no solamente eso, peligra su seguridad.

Hay príncipes que no son discretos, pero la prensa rosa y los paparazzis juegan un papel ejemplar al perseguirlos, como “supuestamente” fue el caso de Lady Di.

La vida de los royals de antes y de ahora está expuesta al público, hablo de las familias reales muertas, porque gracias a internet y a los escritores, nos enteramos de sus vidas y escándalos de sus tiempos, ya que ahora se permite mostrar fotos, videos -dependiendo la época- y diarios para que nos enteremos incluso, de esa vida privada, que ahora es expuesta a todo el mundo.

Es importante que todos tengamos derecho a una vida privada. Los royals, que son personalidades públicas, cuando van de vacaciones no pueden “darse el lujo” de estar apartados de la gente curiosa, de los fotógrafos y de las cámaras de videos.

El derecho a la privacidad es un derecho fundamental que tenemos o debemos tener todos los seres humanos. Muchas veces uno se puede indignar al ver imágenes, incluso de pequeños niños como es el caso de los niños reales, jugando en ciertos parques y tratando de tener una convivencia infantil con otros niños de su misma edad, como hace Kate, que lleva a Jorge al parque y los paparazzis hacen de esto un negocio.

Si en el siglo XIX, por ejemplo, se conocían a los royals en ciertos actos públicos y por retratos, aunque ellos mantenían cierta privacidad –a menos que hubiera habido un escándalo, como cuando el futuro Eduardo VII estuvo en dos ocasiones como testigo en una corte por un divorcio y por un juego de bacará- ahora ellos deben de cuidarse hasta por su propia seguridad.

Las fotografías oficiales son tomadas también por expertos y aparecen en las páginas de internet de cada casa real, y los aficionados ahora se toman “selfies” con la realeza. Isabel II, al parecer, es muy fotogénica, aunque otras casas reales no consideran una “selfie” como algo apropiado.

Pero la privacidad para la realeza es un tema que tiene que ser discutido, como lo ha hecho la portavoz de la casa real noruega con los medios. La portavoz comentó que la realeza noruega es accesible con la prensa, y da comentarios a ésta cuando hay eventos y viajes oficiales, pero también tienen derecho a tener su privacidad, como por ejemplo el elegir su vestuario, a sus amistades, hasta dónde ir de vacaciones y con quienes. ¿O usted qué opina?