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El derecho de parir de la forma más natural

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

El 11 de agosto de 2010, la cantante mexicana Julieta Venegas tuvo un parto humanizado domiciliario en su casa de la Ciudad de México, cuando dio a luz a Simona. “No parí en un hospital, lo hice en casa y le recomiendo a todas las mujeres los métodos clásicos. Parir en casa es de lo más clásico que hay”, dijo en aquel entonces la famosa cantante.

Sin lugar a duda, el nacimiento de un hijo es algo único para todas las mujeres, pero restricciones como permanecer acostada en una cama de hospital en solitario, sin poder pararse y deambular por la habitación, sin hablar con alguien, sin beber o comer, son situaciones traumáticas para muchas futuras mamás que no tienen más que conformarse porque: “El médico es el que sabe así que hay que apegarse a sus recomendaciones”, eso es lo que piensan la mayoría de las mujeres que están a punto de dar a luz.

Sin embargo, el pasado 7 de abril de 2016, la reforma a la Ley General de Salud en su artículo 3o., fracción IV, que incorpora la norma oficial para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y de la persona recién nacida, desvelo la verdad. El nacimiento es un hecho natural y todas esas restricciones que dicta el médico no siempre son necesarias.El parto humanizado, como el que relata Julieta Venegas, y muchas celebridades más, cambia por completo la perspectiva que una mujer tiene del momento en que trae a su bebé al mundo.

LA CANTANTE mexicana Julieta Venegas.

LA CANTANTE mexicana Julieta Venegas.

-¿En qué consiste el parto humanizado?

El doctor Héctor Tomás Chávez, gíneco obstetra y Biólogo en Reproducción Humana, del Centro de Fertilidad y Atención Materno, dice que debido a estos cambios los médicos ya deben tomar en consideraciónlos deseos de la mujer y no de ellos mismos, por lo que es deber de un ginecólogo atender hasta la más mínima de las necesidades de la futura mamá, respetando todos sus derechos.

Con esta atención se le estimula a la mujer a confiar en ella misma porque no se le trata como un simple objeto de trabajo ni como a una persona ignorante que no sabe, se le orienta porque se le apoya en sus decisiones y se le brinda consuelo y apoyo permanente.

Como parte de esta nueva normatividad, a la hora en que la futura madre está en labor de parto se le permite la compañía de quien ella decida: su pareja, su madre, su mejor amiga… en fin, la persona que ella elija para que esté a su lado en este momento tan significativo.

Además, la mujer tiene la libertad de moverse como ella lo desee en todo momento o si así lo requiere, puede reír, llorar o gritar tan fuerte como quiera. Esto es, que entienda que no está quedando bien con nadie más que con ella misma.

Asimismo, a la hora del nacimiento de su bebé ella puede elegir dónde quiere que se lleve a cabo el evento y puede adoptar la posición que más le agrade. En el caso del lugar puede ser en la cama, en el piso, en la silla, en el baño, e incluso dentro del agua.

Respecto a la posición, puede ser acostada, sentada en cuclillas, en fin, el objetivo es que ella de a luz tranquila, cómoda, confiada y feliz.

-¿Esta normatividad se aplicará en todos los centros de salud, clínicas y hospitales oficiales y privados?

Sí, pero la atención del parto respetuoso se debe promover, principalmente, en los establecimientos médicos de segundo nivel mediante la adecuación de espacios físicos, procedimientos de atención e implementos utilizados. Además, se debe permitir que la mujer elija la posición en que quiera dar a luz.

Pero todo esto se tiene que efectuar -según el especialista-, de acuerdo a las condiciones clínicas de la embarazada y del producto, así como a la adecuación de la infraestructura hospitalaria y la capacitación del personal para este tipo de atención. “Dicha capacitación debe ser promovida por las instituciones que forman parte del Sistema Nacional de Salud, en los lugares donde es utilizado y aceptado”, asegura el doctor Chávez.

-¿La nueva normatividad está culturalmente aceptada?

Todo es cuestión de educación, empezando por el mismo gremio médico que es el que promueve o debería promover este tipo de prácticas. Pero más que como cultura, hay que tomar la normatividad como un derecho a que la madre decida la forma en que quiere parir.

Sin duda, la verdadera naturaleza del parto respetado es aquel en el que la mamá y el bebé son los protagonistas. La madre no es una persona enferma, es una mujer sana en un proceso saludable y natural que en la mayoría de los casos no requiere tratamiento, sólo observación de médicos calificados e informados.