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El engaño de las izquierdas

  • Jorge Schiaffino

Nada más patético que observar la forma en que Morena y PRD, están llevando los trabajos en la Comisión de Pueblos y Barrios Originarios y comunidades Indígenas Residentes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México.

Por encima de los intereses de las comunidades indígenas, pareciera que en su ánimo patrimonialista, se han centrado en diseñar según ellos, una consulta que les permita incluir de mejor forma los derechos de este sector de la Ciudad.

Lo anterior, una farsa ya que los protagonismos y las constantes posiciones personales, han llevado a tal extremo las condiciones de debate, que siguen sin entrar en materia. La torre de babel o la cena de negros en que esto se ha convertido, es una clara y terrible traición con las comunidades a quienes han hecho creer que esa fragmentación de las izquierdas, les reivindicarán las históricas deudas que la Ciudad y el país mantienen con estos mexicanos.

Ridículo que según palabras de algunos de estos constituyentes, quieran llevar a la Constitución de la Ciudad, elementos de estándares internacionales cuando en su actitud, formas y diálogo de sordos, llevan a cabo sus deliberaciones, siendo más bien una forma anárquica y tribal lejana a un parlamento del siglo XXI, que hoy pomposamente presumen parlamento abierto y transparente.

Horas y horas de intensas repeticiones, reiteraciones, como si hablaran en círculo y siguen siendo la vergüenza de una Asamblea, que ha tenido que modificar sus reglas internas para dar paso a la ineficiencia, improductividad, demagogia y sinceramente ignorancia, que han demostrado las posiciones de las diputadas Nelly y Consuelo, bajo la mirada complaciente de un Presidente de Comisión, que ha permitido que destruyan la civilidad parlamentaria para convertirla en una confrontación estéril, que en nada ayuda a las comunidades que quieren abanderar y defender.

Perdidos sin rumbo, debatiendo horas, días, semanas y meses, en metodologías absurdas que lo único que han dado como resultado, es la afectación de la propia consulta que desean organizar y un total caos que se espera al momento de analizar y procesar la valiosa opinión de los liderazgos, autoridades, representantes de este sector social.

Ignorando el reglamento, con sesiones sin un orden del día que se haya respetado, con acuerdos improductivos, que intentan disfrazar su voracidad para apropiarse de las demandas de pueblos, barrios y comunidades residentes como parte de su capital político, son un aspecto retrograda del diálogo de fondo y la revisión del texto propuesto en este tema, el cual ni siquiera ha sido abordado.

Ojalá la Mesa Directiva atrajera el proceso de dictamen ante tal desorden, sin embargo, han sido en exceso tolerantes y complacientes ante la inexperiencia e inoperancia de esta Comisión.

Alejandro Encinas y Porfirio Muñoz Ledo, han sido en parte responsables de este proceso tan desaseado que es la pifia de muchos de los propios constituyentes.

Dolores Padierna desde la Mesa de Consulta, ha tenido que hacer como que no sabe lo que pasa y no ha podido enderezar esa situación tan anómala, desde el interior de su propia bancada.

Una izquierda que cumplirá 20 años de engañar a los capitalinos, una izquierda irresponsable y manipuladora de las comunidades y barrios originarios, incapaz de articular un discurso, mediocre ante la realidad y obcecada necia, sin poder de resolución.

Se ha perdido una gran oportunidad y al mismo tiempo, se ha evidenciado una izquierda añeja y arcaica, atrapada en su disfuncionalidad y su desmembramiento, una izquierda que vive del engaño y la demagogia. Una izquierda inútil a los más altos intereses ciudadanos, una izquierda sin ideología y sin futuro.

Lo peor y más grave, el engaño a Pueblos que esperaban de ellos mayor compromiso y decisión. Esta izquierda que ha logrado que su máscara de mentiras se convierta en rostro.

* Exlegislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx