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El futuro del país en ocho semanas /Razón de Estado / Joaquín R. Narro Lobo

  • Joaquín Narro Lobo

Estamos tan solo a ocho semanas de conocer la recomposición política en poco más de una tercera parte del país y de saber cómo se perfilarán los distintos partidos y aspirantes rumbo a la elección presidencial de 2018. En el penúltimo ensayo antes de la gran batalla electoral, PRI, PAN, PRD, y Morena –amén del resto de los partidos con prácticamente nulas oportunidades de triunfo– así como cuando menos 3 personajes que han manifestado su intención de aparecer en la boleta electoral aún sin el apoyo de algún instituto político, se juegan parte de sus posibilidades reales para alcanzar la victoria, pues las elecciones no solo servirán para mantener o posicionar su fuerza política, sino también será el primer escalón en la construcción de estructuras de campaña.

Al PRI le preocupa lo que pueda suceder en Veracruz, donde el escenario no les es nada favorable y puede convertirse en la gran derrota por lo que el padrón electoral de aquella entidad significa. Para Acción Nacional, Puebla es un foco rojo, pues de los que gobierna, es el Estado con mayor presencia mediática, mayor tamaño electoral y más jugoso presupuesto. Ello sin considerar que quien hoy gobierna allí es un serio aspirante a la candidatura presidencial de los blanquiazules. Por lo que hace al PRD, su mayor apuesta estará en Oaxaca, donde un expriísta los hace soñar con la posibilidad de ocupar la silla de Gabino Cue. Morena, finalmente, parecía que jugaría su resto en Zacatecas, con la esperanza de alzarse con la primera gubernatura en su novel historia, pero el INE ha dispuesto que David Monreal, el candidato morenista, no pueda participar por haber incurrido en faltas a la legislación electoral.

La decisión que tomen los ciudadanos de 12 entidades federativas será un termómetro de hacia dónde se pueden perfilar las preferencias en un par de años. Se trata, como pocas veces, de un verdadero laboratorio electoral que permitirá dar luces sobre la fuerza de cada partido, así como el desencanto ciudadano en los políticos de siempre.

Antes, a estas alturas del sexenio, unas elecciones de este tipo significarían la calificación ciudadana al presidente de la República. Hoy, además, son la ocasión para perfilar nuevas formas de hacer y entender a la política. Las candidaturas ciudadanas, esas que tan solo hace unos años eran ficción o teoría, no solo son realidad, sino que serán factor en los resultados electorales. De igual forma, las de 2018 serán unas elecciones en las que buena parte de los mensajes y guerra sucia se dará desde las redes sociales.

En fin. Las elecciones del próximo junio deberán ser observadas y analizadas por sus implicaciones presentes y futuras. El destino del país depende de Chihuahua, Durango, Tlaxcala, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas y el resto de las entidades en las que se celebrarán comicios. Andrés Manuel, Margarita, Moreno Valle, Osorio, ‘El Bronco’, Mancera y todos quienes aspiran a ocupar la silla del poder se juegan parte importante de sus posibilidades en ocho semanas. El resto del país nos jugamos todo. Qué todo sea para bien de México y de la gente.

* joaquin.narro@gmail.com Twitter @JoaquinNarro