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El ingreso laboral de los mexicanos / Consideraciones / Aarón Irizar López

  • Aarón Irizar López

Desde el inicio de su administración, el presidente Enrique Peña Nieto, se comprometió a impulsar las políticas públicas tendientes a mejorar el bienestar de los mexicanos, cuyos resultados concretos ya se suman a los obtenidos por la materialización de las reformas estructurales.

En este contexto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer los resultados del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza con Intervalos de Salarios (ITLP-IS), a fin de conocer trimestralmente la tendencia del poder adquisitivo del ingreso laboral del país.

El cálculo se basa en información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Cabe precisar que si bien el índice no constituye una medición de pobreza, ya que no incluye todas las fuentes de ingreso ni todas las dimensiones de la medición oficial de la pobreza, dada a conocer por el Coneval en diciembre de 2009, es una señal de corto plazo sobre la situación del ingreso laboral de las familias con respecto al costo de la canasta alimentaria.

Cuando el índice sube, significa que aumenta el porcentaje de personas que no pueden comprar una canasta alimentaria con su ingreso.

El ITLP-IS cerró con bajas en cada trimestre de 2015, registrando una variación acumulada de -1.97 por ciento al cuarto trimestre, su mayor variación a la baja desde 2007 cuando observó una tasa de -3.32 por ciento.

Las cifras revelan que la pobreza salarial disminuyó moderadamente, por lo que el porcentaje de personas que no pudo adquirir la canasta básica alimentaria con su ingreso laboral pasó de 42.9 por ciento de la población en el cuarto trimestre de 2014, a 42 por ciento en el mismo periodo de 2015.

La disminución de la pobreza laboral en el periodo de referencia estuvo asociada al aumento del ingreso laboral per cápita en términos reales, que cerró en el cuarto trimestre de 2015 en mil 661.74 pesos mensuales, lo que significó un aumento de 5.6 por ciento con respecto al mismo trimestre de 2014, una vez descontado el precio de la canasta básica alimentaria, su aumento más alto desde que el Coneval mide el indicador.

La menor inflación observada al cierre del año pasado y la ligada a la canasta básica alimentaria, fueron elementos de primer orden que posibilitaron una recuperación del poder adquisitivo en términos reales, lo cual incidió de manera positiva en la reducción de la pobreza laboral.

Pese a los avances obtenidos, aún persisten desafíos formidables que es imperativo atender, dada la proporción de personas que todavía se encuentran en situación de pobreza salarial.

Ante este panorama, resulta pertinente e indispensable continuar impulsando y, en su caso, fortaleciendo la implementación de estrategias y acciones orientadas al crecimiento económico sostenido, a la reducción de la inflación, la generación de empleos formales y bien remunerados, y a la recuperación del poder adquisitivo de la mayoría de la población, entre otros aspectos primordiales.

Tenemos que sumar esfuerzos y lograr acuerdos para que las acciones emprendidas coadyuven al mejoramiento sistemático de la economía y el nivel de vida de las familias mexicanas.
* Senador de la República por el Estado de Sinaloa.

Twitter: @AaronIrizar

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