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El Justo Sierra y los rankings universitarios / Rosamaría Villarello Reza

  • Rosamaría Villarello

A la memoria de dos de mis ilustres maestros universitarios: Graciela Arroyo Pichardo y Fernando Solana Morales.
El Consejo Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México de nueva cuenta exhortó, ahora bajo la rectoría del Dr. Enrique Graue, a la desocupación del auditorio Justo Sierra, conocido como “Che Guevara”.

Se localiza el auditorio en la zona más emblemática de Ciudad Universitaria: en la Facultad de Filosofía y Letras; a unos pasos de la Biblioteca Central conocida por sus magníficos murales de Juan O´Gorman, uno de los edificios más fotografiados de México, y a metros de la rectoría: en una de las zonas de todo el conjunto considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Uno de los grandes poetas y filósofos, Rubén Bonifaz Nuño, decía que el epicentro de la UNAM era precisamente ese triángulo, pues la vida universitaria giraba principalmente en torno a ella, tanto por el prestigio de dicha facultad, como por los miles de personas que lo recorren cotidianamente y que ocurren a la Biblioteca Central todos los días, en busca del conocimiento.

Para mayor información, el auditorio, se encuentra a un lado del Circuito Interior universitario entre las avenidas Universidad e Insurgentes, por lo que la entrada y salida es bastante accesible para cualquiera que quiere ingresar a CU. Lo permisible de su ubicación es lo que ha hecho que hasta sea paseo dominical. Al respecto hay que añadir los permanentes vendedores de todo tipo de mercancías y que todo parece indicar que gran parte de ellos son regenteados por los mismos ocupantes del “Che”.

Ya se ha señalado bastamente que después de más de 15 años de permanecer en esa área, los “unamitas” estamos hartos de tener esa presencia y esa lacra y ese lastre en nuestra casa de estudios. De ahí que los nuevos esfuerzos que se hagan para devolver a la normalidad y a la legalidad ese espacio estigmatizado, y que los de afuera lo ven como parte del turismo de “alto riesgo”.

A pesar de ello, la UNAM sigue recuperando y ampliando su prestigio académico dentro del país como afuera. Con todo y que las mediciones de calidad de las universidades se ajustan a diferentes criterios de quienes las realizan, se encuentra dentro las mejores, consolidándose como la primera a nivel nacional, como entre las tres en la escala latinoamericana. Además de ubicarse en el lugar 160 entre 500 de los QS World University Rankings 2015-2016.

Este aspecto es lo que tiene que dar mayor fortaleza al llamado del Consejo Universitario para resolver los problemas mencionados. La UNAM es el referente principal de la educación superior nacional; que ha podido en estos años ir superando una de sus peores crisis: la de 1999. El siglo se inició con la fortaleza que le ha dado la reconstrucción de su tejido social y el avance en los nuevos saberes globales, por lo que tiene todo para enfrentar la solución y no dudo que la comunidad nacional e internacional le dé su apoyo.