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El mensaje de Basave

  • René Arce

René Arce

El pasado sábado 18 de junio, Agustín Basave en conferencia de prensa anunciaba su renuncia con carácter de irrevocable. Más allá de ser vinculante a los resultados electorales, Agustín enfatizó su salida a causa de la situación interna del partido.

La llegada de Basave surgía a partir de un acuerdo de todas las expresiones para respaldar la presidencia de Agustín por dos años. Sin embargo, las corrientes internas del PRD siguen respondiendo a sus intereses particulares, los cuales les pueden hacer modificar sus posturas de forma muy rápida.

La idea de un presidente que estuviera fuera de las corrientes, que pudiera arbitrar las diferencias entre las mismas y que pudiera llevar a cabo un plan de trabajo institucional en las elecciones del 16 y el 17, parecía un buen plan, aun más con una persona reconocida y respetada como Agustín Basave al frente.

Pero los problemas no tardaron en aparecer, el acuerdo original se rompió y Basave quedó desprotegido al darse cuenta que el hecho de no tener corriente era el mayor acierto para la vida institucional del PRD, pero su principal problema para la gobernabilidad en el corto plazo. Demostrado en el proceso interno de la selección de candidatos para las elecciones de este 2016, en dicho proceso, las corrientes privilegiaron sus acuerdos entre ellos y con terceros, en lugar de ver por el bien del partido.

Las corrientes o expresiones del PRD son inherentes al origen del propio partido, lo que ha cambiado a través de estos 27 años de historia es que en lugar de ser personas que se agrupan en torno a una ideología – como era en un principio – ahora las expresiones se agrupan en torno a intereses más pragmáticos y hasta burdos. A partir de ahí se explica una de las grandes crisis que vive el partido: la ideológica. En la actualidad, la visión o el programa del partido no se encuentran sujetos a un debate público en el que las diferentes posturas ideológicas usen sus capacidades deliberativas y discursivas para argumentar sus ideales frente a otras corrientes.

Las corrientes son personas agrupadas en torno a intereses económicos, de gestión o electoreros pero que no cuentan con una visión política del país y menos del partido. Cada corriente se dedica a negociar intereses particulares con los poderes locales y nacionales por fuera de las vías institucionales del partido. Lo cual deja en clara desventaja la vida institucional del partido porque se va encontrando con una realidad de pactos hechos por fuera. Esa es la realidad que vio Agustín y la cual plasmó de forma clara en su carta de renuncia.

El mensaje de Agustín se reduce a eso: si el PRD quiere conservarse como tercera fuerza nacional y luchar por la Presidencia de la República en el 2018 son necesarios cambios estructurales en el PRD, que pasan fundamentalmente por unificar la visión política del partido. La reforma estatutaria que plantea Basave irá en la vía de reducir el poder a las corrientes, poner en primer plano al partido encima de las corrientes y generar un programa político que todos asuman como propio.

En el próximo Congreso Nacional veremos cuáles de las corrientes están dispuestas a dejar de lado sus intereses particulares y privilegiar al PRD y cuáles de estas corrientes solo usan algún discurso vacío con tal de no dejar sus privilegios locales y nacionales. En lo particular solo me queda agradecerle a Agustín por haber tomado las riendas del PRD y mostrar cuáles son sus fallas y próximamente cómo solucionarlas, gracias Agustín por haber compartido esta experiencia en la Presidencia conmigo.
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