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El Mundo de la Realeza

  • Realeza: Mariana Vargas

  • Mariana Vargas
  • Próximo jubileo real en Gran Bretaña

Una nueva celebración se llevará a cabo en el Reino Unido: la Dinastía Windsor cumplirá en julio del 2017, cien años de haberse re-bautizado. ¿Qué quiero decir? Desde el rey Jorge I, hasta parte del reinado de Jorge V, abuelo de Isabel II, esta familia real usó el apellido Hannover y, cuando Eduardo VII llegó al trono en 1901, lo cambió por el de su padre, Saxe Coburg Gotha.

A Jorge V le tocó, en su reinado, ver la primera guerra mundial. Cómo sus parientes: el Kaiser Guillermo II, de Alemania, se levantó contra Inglaterra y otros países. La reina viuda Alexandra, quién odiaba a los alemanes porque estos atacaron a su país natal, Dinamarca en 1864, perdiendo éste país la guerra y territorios.

La monarca sugirió a su hijo, Jorge V, que cambiara el apellido real y entonces, Lord Stamfordham, secretario del rey, le sugirió a éste que tomara un apellido británico: Windsor, como el castillo.

El Kaiser Guillermo se burló de su primo diciendo que ahora esa familia sería las alegres comadres de Sajonia Coburgo Gotha, haciendo alusión a la comedia “las alegres comadres de Windsor”, de William Shakespeare.

Como veremos en la explicación de Wikipedia: “La Casa de Windsor, previamente llamada Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha (en alemán: Sachsen-Coburg und Gotha), es la Casa Real del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que fue renombrada el 17 de julio de 1917 por el rey Jorge V, en el transcurso de la Primera Guerra Mundial. Dado el origen germánico del anterior nombre y debido a que entonces el Reino Unido estaba en guerra contra Alemania, decidió adoptar el nombre británico de Windsor por una proclamación real. El miembro más prominente de la casa es Isabel II, monarca reinante”.

Cito tres párrafos de la página de “la cronología de la Primera Guerra Mundial” donde se refiere al tema: “Nos vamos a centrar en la información relativa a la Primera Guerra Mundial, de 1914 a 1918, Gran Bretaña estuvo en guerra con Alemania. El Kaiser alemán Guillermo II, que para el público británico llegó a simbolizar todos los horrores de la guerra, era primo hermano del rey. El abuelo paterno del rey fue el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha; en consecuencia, el rey y sus hijos tenían los títulos de príncipes y princesas de Sajonia-Coburgo-Gotha y duques y duquesas de Sajonia. La reina María, a la que los británicos querían como a su madre, era hija del duque de Teck, descendiente de los duques de Württemberg de Alemania. El rey tenía cuñados y primos que eran súbditos británicos pero que llevaban títulos alemanes como duque y duquesa de Teck, príncipe y princesa de Battenberg, príncipe y princesa de Schleswig-Holstein. Cuando H. G. Wells escribió sobre la corte del Reino Unido, dijo que era:

« [Una] corte extranjera y aburrida»,

Jorge respondió con las famosas palabras:

«Puedo ser aburrido, pero que me maldigan si soy extranjero».

El 17 de julio de 1917, Jorge aplacó los sentimientos nacionalistas británicos mediante la emisión de un decreto real que cambió el nombre de la casa real británica del alemán Sajonia-Coburgo-Gotha al más británico Windsor. El rey y todos sus parientes británicos renunciaron a sus títulos y tratamientos alemanes y adoptaron apellidos que sonaran británicos. Jorge compensó a sus parientes varones nombrándolos nobles británicos. Su primo, el príncipe Luis de Battenberg, quien al principio de la guerra fue obligado a dimitir como Primer Lord del Mar a causa de los sentimientos anti-alemanes, se convirtió en Luis Mountbatten, primer marqués de Milford Haven, mientras que los hermanos de María se convirtieron en Adolfo de Cambridge, primer marqués de Cambridge y Alejandro de Cambridge, primer conde de Athlone. Las primas de Jorge, María Luisa y Elena Victoria de Schleswig-Holstein renunciaron a sus designaciones territoriales.

En una patente publicada el 11 de diciembre de 1917, el rey restringió el tratamiento de “Su Alteza Real” y la dignidad titular de “príncipe o princesa de Gran Bretaña e Irlanda” a los hijos de los soberanos, los hijos de los hijos del soberano y el hijo mayor vivo del hijo mayor vivo de un príncipe de Gales. La patente también declaró que “el tratamiento de Alteza Real, Alteza o Alteza Serenísima y la dignidad titular de príncipe y princesa deberán cesar excepto en aquellos títulos ya concedidos e irrevocables”. A los parientes de la familia real británica que lucharon del lado alemán, como el príncipe Ernesto Augusto de Hannover, tercer duque de Cumberland y Teviotdale (bisnieto de Jorge III) y el príncipe Carlos Eduardo, duque de Albany y duque de Sajonia-Coburgo-Gotha (nieto de la reina Victoria), les fueron suspendidos sus títulos nobiliarios británicos en 1919, por una Orden en Consejo bajo las disposiciones de la ley de privación de títulos de 1917. Bajo la presión de su madre, la reina Alejandra, Jorge también retiró las banderas heráldicas de la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor, que pertenecían a sus parientes alemanes miembros de la Orden de la Jarretera.”

Esto significa que el abuelo de Isabel II se vio, primero, obligado a declararles la guerra a sus propios parientes, a quitarles títulos alemanes y a ennoblecerlos -no a todos- con títulos ingleses, y a acceder a la petición de su madre y del Gobierno británico para no perder el trono.

Veremos el año que viene como la casa real y sus súbditos festejan este jubileo.
mariza74201122@hotmail.com

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