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El Mundo de la Realeza

  • Realeza: Mariana Vargas

  • Mariana Vargas Ruiz
  • Secretos de Estado en países monárquicos: la salud, la enfermedad y la muerte de los royals

 

Nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa una parte muy pequeña de nuestra existencia. Nuestra muerte no es el fin, ni la total aniquilación, sino que nos esperan alegrías maravillosas.
Elizabeth Kubler Ross

Dedicado a dos lectores míos: a Paco y a su hermano (Q.E.P.D)

Saludos a mis queridos lectores. Trato, esta vez, un tema importante, la salud y la enfermedad como secretos de Estado no solamente del monarca, sino de la familia real. Hablo de nuevo de la muerte, a la cual un día todos debemos enfrentar y aceptar como nuestro destino final. No le debemos temer, ésta llegará a todos nosotros sin importar el sexo, religión, edad o clase social.

Según el libro “Un buen morir”, de Daniel Behar: “morir es parte del drama de vivir. Todos sabemos que hemos de morir un día, pero nadie lo cree realmente. La muerte es inevitable y universal; y en la dimensión de lo temporal todo cuanto existe está condenado a morir y a
desaparecer…”.

Y estas palabras nos afectan a todos en general, incluidos obviamente a los royals. En primer lugar, regresémonos al año de 1918, cuando la familia real rusa, los Romanov, fueron ejecutados sin juicio previo.

Dentro de los varios errores políticos que cometió el zar, puedo mencionar algunos:

1.- No aceptar a la Duma (el parlamento) ni una constitución.

2.- Seguir creyéndose el elegido de Dios para reinar y, por lo tanto, aceptar que debía ser el monarca absoluto.

3.- No cambiar la ley de sucesión. El zar tuvo cuatro hijas y un hijo varón.

4.- La salud del zarévich fue secreto de Estado. El heredero era hemofílico.

5.- No aceptó consejos políticos y estaba muy desinformado de la situación política y económica del país.

6.- Era un hombre débil de carácter y estaba enamorado de la zarina, quién estaba segura de que Rasputín salvaría la vida de su hijo y heredero.

Todas estas condiciones hicieron, posiblemente, que se iniciara la revolución rusa, y al estallar la primera guerra mundial, el zar cometió la imprudencia de tomar el mando del ejército y la zarina, junto a Rasputín, tomaron injustificadamente el poder político. Al ser asesinados en julio de 1918, tras varios meses de arresto domiciliario, este homicidio fue oculto durante varias décadas. Esto fue otro
Secreto de Estado.

Otro secreto de Estado que data del año 2001 fue el asesinato de la familia real de Nepal. Supuestamente, Dipendra, el príncipe heredero mató a la familia real, ya que esta no aceptó que su novia que eligió fuera su esposa. El príncipe ha sido culpado injustamente de asesinato, tras una investigación que se hizo después de que el reinara en coma durante tres días y tras su posterior muerte. Lo más sospechoso: Gyanendra tomó el poder y el trono tras la inmediata muerte de su sobrino y multitudes se opusieron a que el hermano del rey Birendra, accediera al trono. Recuerdo que eran muchas manifestaciones en contra de este nuevo rey. Gyanendra “reinó” durante 62 días.

Gyanendra y su familia fueron expulsados del país y Nepal adoptó un nuevo sistema de Gobierno: la república. Tras casi 300 años de monarquía nepalí, gracias a un traidor, la monarquía se extinguió. Y en este caso no funcionó el grito: “El rey ha muerto, larga vida al rey” sino “El rey ha muerto, larga vida a la república”, esto con referencia a las muertes de los reyes Birendra y Dipendra, y tras la renuncia del rey Gyanendra, el rey traidor.
LA SALUD DE LA REINA
MADRE ISABEL

La reina madre Isabel, esposa del rey Jorge VI, y madre de Isabel II de Inglaterra, murió a los 101 años de edad en el 2002. Y es su biógrafo, William Shawcross, quién es su biógrafo oficial, ha revelado que su majestad, la reina madre, padeció dos veces de cáncer: una en los años 60 de colon, y en 1984, de mama.

Más de una década después de su muerte, sabemos que, pese a su longevidad, logró vencer el cáncer y otros problemas de salud. Generalmente, es Secreto de Estado la cuestión de la salud de los monarcas. Por ejemplo, Juan Carlos de España, actual rey emérito, tuvo que aceptar que se publicara un informe médico, aunque antes de esto, la prensa se llenó de rumores sobre la salud
del exmonarca.

Es difícil para toda persona aceptar la muerte. En este caso, son personas conocidas, públicas. Recientemente, y como les he comentado, murió el rey de Tailandia y una ola de dolor en su pueblo azotó al país por la muerte de un monarca
querido.

Cuando una persona fallece, y más si ésta es estimada, las personas demostramos cada uno nuestro dolor según entendemos que es la muerte, según nuestras creencias. La muerte de los royals afecta no solamente a su nación, sino a todos sus fans. La muerte es, sin duda, un gran misterio, pero el recuerdo del fallecido siempre estará en los corazones de las personas. Usted, ¿qué opina?
mariza74201122@hotmail.com