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El Mundo de la Realeza

  • Realeza: Mariana Vargas

  • Mariana Vargas Ruiz
  • La realeza y la gente común

Estimados lectores, ustedes se preguntarán qué cosas hay en común entre la realeza y la gente común. Obviamente no es muy notable esto, porque tienen un alto cargo y uno está muy lejos de obtener las ventajas de esa posición. Ahora los royals tienen que modernizarse, adecuarse a estos tiempos aunque ya se casan “por amor” y con plebeyas.

Hemos oído las declaraciones de la realeza escandinava (los tres herederos se casaron por amor) y afirman que son “gente común” como según afirmó Haakon de Noruega y su esposa. Hasta estos dos matrimonios (el noruego y el danés) según la prensa europea atraviesan ciertas crisis matrimoniales.

A pesar de eso, la palabra divorcio todavía no es aceptable. Según esta misma prensa, Guillermo de Inglaterra se acaba de “escapar” a unas vacaciones solo y con amigas y amigos. Sin Kate. Tal vez los paparazis ayudan a que esas escapadas sean “conocidas” pero hay todavía un cierto tipo de privacidad.

Cuando Carlos y Diana se divorciaron, y a la vez Ana y Andrés lo hicieron de sus respectivos cónyuges, no era nada nuevo pero tampoco es aceptable. Hubo escándalos.

En la época de los Tudor, siglo XVI, el rey Enrique VIII se casó seis veces, se divorció dos, ejecutó a dos de sus esposas y una de estas le sobrevivió un año. Pero fue un “escándalo real” esta parte de la historia británica.

El hecho es que ahora los Royals van al cine, a conciertos donde se mezclan con la gente, a esquiar, los niños van a las escuelas con otros niños… claro, hay excepciones.

Se ha dado mucho de qué hablar de los divorcios de Elena de España y de Marta Luisa de Noruega. Mientras Marichalar es discreto, Ari Behn, el exconsorte noruego, no lo ha sido. Es un hombre que, me imagino, no le gusta estar “atado” a ciertas tradiciones y quiso su independencia. Es un hombre que no tiene pelos en la lengua.

Behn, exyerno del rey noruego, ha posado como mendigo, en ropa interior, (y ha sido) en Londres hasta pintor, escritor, actor; ha criticado la política norteamericana, por lo cual fue “castigado” en su momento por el monarca nórdico.

Y para otras parejas reales, explebeyos o príncipes de nacimiento, ha sido difícil estar también en un mundo que evoluciona tecnológicamente, ya que pueden ser espiados. Hay cierta libertad de expresión, y hay censura, pero los Royals no se pueden escapar de ser comparados y criticados como millonarios extravagantes.

Y es en parte ridículo pensar que se sienten como “gente común” a pesar de su trabajo real, sus fundaciones y obras de caridad, cuando gozan de privilegios y ventajas que nosotros, “los comunes” no tenemos.

No podemos esperar, aunque se ha dado el caso, de que los Royals hagan visitas de incógnito a otros países. Se puede dar el caso, aunque la persona o personas que los reconozcan serían afortunadas y sería una maravillosa suerte dependiendo del personaje y de la circunstancias, de cómo las personas reales hicieran esa visita de incógnito y los afortunados deberían estar felices.

En cuanto a que la realeza quiere privacidad como “nosotros” yo creo que, en el mundo de la tecnología, de los celulares, de las cámaras en cada esquina, de los paparazzis en los aeropuertos, ya es imposible tener esto, y lo digo para todos. Los royals siempre tendrán ventajas y desventajas, porque hasta pueden ser asesinados. Espero eso no ocurra.