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El Mundo de la Realeza

  • Realeza: Mariana Vargas

  • La personalidad de un monarca
  • Mariana Vargas Ruiz

Desde que nacen, los futuros monarcas reciben una educación especial porque serán cabeza de Estado a la muerte o abdicación de su padre o madre.

Es necesario esto porque así se forja un carácter y un líder real. Es muy importante que un futuro monarca tenga tutores, y, cuando llegue al trono, tenga asesores.

También en su vida privada tienen que tener amigos que le ayuden a fortalecer su forma de ser. Desafortunadamente hay príncipes y princesas que gustan de vivir en los excesos, y también hay monarcas como Juan Carlos de Borbón, entre otros.

Un ejemplo de monarca blando y mal preparado lo es Nicolás II (1868-1918) zar de Rusia. Como le tocó llegar al trono en 1894, se aferró a la autocracia y absolutismo en el siglo XX. No fue educado bien y fue difícil para él, que fue un tímido hombre, convertirse en el zar de todas las Rusias (porque era un territorio muy vasto).No supo
gobernar ni reinar, ni escuchar asesores.

Y, para colmo, en su vida privada y como monarca guardó un secreto real: su hijo y heredero varón, Alexis, era hemofílico.

Muchas veces la arrogancia va de la mano con su estatus real. Su carácter depende también, de si un heredero tiene o no confianza en sí mismo, como fue el caso del zar.

Desde estas últimas décadas los monarcas y ahora sus herederos, gozan un poco más de “libertad” cuando van o han ido a las universidades. Que por cierto, las plebeyas que ahora son reinas, de solteras han trabajado y tienen experiencia en sus carreras, como Máxima de Holanda y Letizia
de España.

Margarita II de Dinamarca es una mujer preparada académicamente y popular. Una mujer alta, rubia, inteligente, activa, quién por cierto el 16 de abril cumplió 77 años de edad, que pese a tener un “trabajo real” es una mujer que ejerce su reinado combinado con sus hobbies, gustos y aficiones.

Para los varones ingleses reales, y ahora para algunas princesas, el polo, deporte de “reyes” fortalece también el carácter, aunque otras disciplinas también, como la cacería o la vela, la equitación (como en los tiempos de Enrique VIII y las justas, que en ese tiempo era deporte nacional e internacional).

El carácter del actual rey de Suecia es muy criticado, tal vez por eso su hija y heredera, la princesa Victoria es más popular. Ella es un ejemplo de un personaje real en el sentido de su formación, conducta y carácter. Así que, para ser un buen monarca hay que tener carácter ya que debe de “conquistar” y ser amado por su pueblo.
¿No cree usted?.