imagotipo

El mundo de la realeza

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

Cuando una joven mujer se va a casar tiene muchas ilusiones y esperanzas. Cuando esta joven tiene una hermana que es heredera consorte del trono de Inglaterra, obtiene publicidad y popularidad. Y cuando es, a su vez, el día de su boda y, además, con un acaudalado empresario, a esta mujer se le ve rodeada de confianza y deseo de que todo vaya bien. Esta dama se llama Philippa Charlotte Middleton, y es cuñada del hijo de Lady Di y del príncipe Carlos, Guillermo, duque de Cambridge.

El novio, James Matthews, a partir de este 20 de mayo se volvió parte de la socialité, parte de una familia, los Middleton que a su vez está emparentada con la familia real inglesa, como les he comentado.

Los novios se casaron entre una multitud de aristócratas a los cuales se suman las amistades de Pippa y James y familia. Es la boda del año. La novia lucía radiante con un hermoso vestido con escote en la espalda y con cuello de cisne, es entero de encaje guipur y con manga corta, elegante y clásico.

La ceremonia religiosa fue en la capilla de San Mark, en la villa de Englefield. El brindis con champán fue en Englefield House, donde se vistió la novia. Los novios e invitados, posteriormente, se cambiaron de vestuario para la fiesta en un “palacio de cristal” que se mandó a construir para esa recepción.

De la ceremonia religiosa cabe destacar la participación de dos importantes pajecitos: el príncipe Jorge y la princesa Carlota de Cambridge de cuatro y dos años respectivamente y que son bisnietos y herederos de la reina Isabel II.

Los varones, tanto el novio como los invitados regios, usaron el tradicional chaqué. Harry de Gales fue a la recepción, más no a la ceremonia, con su novia, la actriz Megan Markle. Los padres de los novios, los señores Matthews y los señores Middletton estaban felices y satisfechos porque sus hijos ya empiezan una vida juntos.

Acompañados por el coro de la catedral de Winchester, cantaron himnos. Spencer Matthews, hermano del novio, leyó un pasaje de la novela de Paulo Coelho, El Alquimista, mientras que el hermano de la señorita Middleton, James, leyó El amor es una aventura, de Pierre Tielhard du Chardin y un amigo de la familia leyó el Canto de Salomón.

Los temores de Kate de que sus dos hijos, el príncipe Jorge y la princesa Carlota, pudieran jugar, fueron infundados, aunque el príncipe Jorge fue considerado “excitable” dentro de la Iglesia, mientras que su hermana, de dos años, tuvo que ser consolada por la niñera después de estallar en lágrimas y lamentos, “¿dónde está mamá?”