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El mundo de la realeza

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

¿REPÚBLICA O MONARQUÍA?

Los sistemas de gobierno, dependiendo de cada país, funcionan o a veces fracasan como en México, donde tenemos una República y hay corrupción. En las monarquías también puede haber fallas, pero depende de cada monarca y de cada familia real. Si un país republicano tiene por presidente a un corrupto, y su familia y gobierno también lo son, la nación tiene derecho a demandar.

Si un monarca es corrupto y la nación lo ve como a un Dios, afortunadamente hay medios de comunicación para criticarlo, aunque a veces en esos países lo hacen con discreción.

El papel de un monarca está por encima de los partidos políticos, y un monarca es ayudado en su trabajo por la familia real. En una entrevista que concedió recientemente el príncipe Harry a Neesweek, comenta que: “Gran Bretaña y otros países todavía necesitan la magia de la monarquía”

“…La monarquía es una fuerza para el bien y queremos mantener la atmósfera positiva que la Reina ha logrado por más de 60 años, pero no vamos a tratar de llenar sus botas. Estamos involucrados en la modernización de la monarquía británica. No estamos haciendo esto por nosotros mismos sino por el bien mayor de la gente.”

El príncipe agrega: “En la monarquía, (él mismo se preguntó sobre esto): ¿Hay alguien de la familia real que quiera ser rey o reina? No lo creo, pero llevaremos a cabo nuestros deberes en el momento adecuado”.

Harry insiste en que tienen gran respeto por lo que su notable abuela ha hecho durante su reinado de 65 años, pero no tiene ningún deseo de ocupar su puesto.
Al preguntársele si le preocupa que una familia real “ordinaria” quitara el misterio de
La Firma, Harry responde: “Es un acto de equilibrio difícil. No queremos diluir la magia. El público británico y el mundo entero necesitan instituciones como ésta”.

El caso es que esa magia como la denomina el Príncipe debe permanecer a la vista de todos. Isabel II ha jugado un papel discreto, tradicional, como de árbitro entre todas las clases sociales y sabe cómo debe continuar la monarquía ejerciendo su poder y estando al margen de cosas que el gobierno debe solucionar.

Aunque a veces “la magia” ayuda, es decir, las ceremonias y todo eso, también la personalidad de los altos mandos pueden ejercer cierta influencia en la popularidad de los papeles que desempeñan.

Podemos ver a una princesa heredera como Mary de Dinamarca contribuyendo en actos oficiales con su presencia y su interés en el tema que se trate. También está su marido, el príncipe Federico, inmiscuido en competencias deportivas. En Holanda, la reina asiste a conferencias de economía; mientras que su marido, el rey Guillermo Alejandro, participa en actos militares.

El hecho es que ejercer de Presidente no es fácil. Se tiene que tener un absoluto control patriota, no ser ambicioso, de ser “demócrata” y respetar al congreso y a sus ciudadanos. En ese sentido, el monarca constitucional representa a la perfección esa posición.

Hay todavía hoy monarcas absolutos; pero son minoría. Como dice el Príncipe, “es un acto de equilibrio difícil” es decir, ejercer de monarca constitucional y de estar en equilibrio con la democracia.

Se nace para rey y se nace para político. Otro equilibrio difícil. Si como príncipe o rey no ven que su gobierno atiende las necesidades básicas de su gente o del pueblo, mejor dicho, puede él o ella tratar de suavizar esa relación entre pueblo y gobernante de una manera moderada.

El príncipe o presidente  debe de ser la mano que mece la cuna entre democracia y ese equilibrio. Se debe respetar como dirigentes y como ciudadano a la política de otros países. Sabemos que no todos los medios dicen la verdad, pero el mandatario debe ejercer, sea rey o presidente, como una persona capaz de enfrentar riesgos y sacrificar hasta sus opiniones en favor de sus naciones para hacer un buen trabajo. ¿Usted qué opina?