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El nuevo Reglamento de Tránsito en el DF: ¿recaudar o mejorar la movilidad? / Horizonte económico / Luis G. Alvarez Tostado Valdivia

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia

El Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), a partir del 15 de diciembre, prepara la entrada del nuevo Reglamento de Tránsito. A continuación daremos nuestro punto de vista sobre una normatividad que ha causado más controversia entre los automovilistas y la ciudadanía en general.

Debemos reconocer que algunas políticas, como la del alcoholímetro, han sido muy eficientes en cuanto a reducir los accidentes mortales de muchas personas, principalmente jóvenes. Esta política se ha replicado en las ciudades más importantes del país y consiste en recluir a las personas que tomaron ciertos grados de alcohol en una prisión preventiva durante 36 horas; esta sanción no se puede permutar por una sanción económica. Fue en la CDMX donde se impulsó dicha política.

Es evidente que esta medida no intenta recaudar, sino bajar los accidentes, pues no aumentan la sanción económica, sino hacen una más dura e irremplazable, que es la prisión.

Los cambios en las multas que más se han comentado son: uso de celular cuando se maneja, se modifica de 349.75 a 2 mil 98 pesos; el rebasar la velocidad permitida cambia de 349.75 a mil 399 pesos. Para los conductores que no traigan licencia de manejo, la multa pasa de 699.5 a mil 399 pesos; invadir el carril del Metrobús pasa de 2 mil 192 a 2 mil 798 pesos, y para el transporte público que haga descensos en segundo y tercer carril, la multa pasa de 9 mil 93 a 13 mil 982 pesos.

Solo si ejemplificamos los temas de uso de celular y rebasar límite de velocidad, estos sufren un incremento de casi el 500 por ciento. Si aunado a esto vemos que se disminuye la velocidad máxima en vías primarias de 70 a 50 kilómetros por hora y que además se multiplican las cámaras que detectan la velocidad en la ciudad, queda perfecto el argumento que en una situación de crisis financiera local, pues no habrá aumentos reales en las participaciones federales; es necesario recaudar más. Lo importante sería conocer el destino de dicha recaudación, pues se observa que este efecto del incremento a las multas de tránsito no se refleja en la Ley de Ingresos 2016, pues en el rubro únicamente se aumentan cinco por ciento y es evidente que será mayor el incremento.

El argumento principal del Gobierno de la CDMX es que es un Reglamento de Tránsito que invierte la pirámide de prioridades, ahora pone en primer lugar a los peatones, luego a los ciclistas, transporte público y motociclistas y los automotores; esto convierte al reglamento en el mejor del país y uno de los mejores de América Latina. Revisando el anterior Reglamento de Tránsito Metropolitano, define también la prioridad al peatón y luego a los ciclistas, por lo que no es cierto este argumento.

Nadie puede estar en desacuerdo con que se proteja al peatón y a los ciclistas, el tema es otro, pasa por cerrar vialidades o disminuir las vialidades existentes haciendo cuellos de botella en lugares donde pasan muy pocos peatones o en disminuir la velocidad en vialidades primarias de 70 a 50 kilómetros por hora, aun sin evidencia de que esta velocidad ha causado accidentes; más bien esta política disminuirá la movilidad en la ciudad y muy probablemente cause más congestionamientos viales, los cuales provocan más contaminación y los daños de la salud.

Hay que recordar que en la CDMX el programa Hoy No Circula es algo que ya no funciona a partir de la definición de la Suprema Corte de Justicia de que el único criterio para que los vehículos no circulen es cuánto contaminan y no el año de su modelo, lo que ha incrementado de manera importante el tráfico de la ciudad.

Otros problemas que se observan son la capacitación a los agentes de tránsito que nos van a infraccionar; cuándo se ha informado de hacer más eficiente la recaudación, mejorando la captación de las multas, por ejemplo, con equipos electrónicos para pagar con tarjeta de crédito en el mismo momento de haber incurrido en una falta; cuánto tiempo se tardarán en informarnos que fuimos captados por una cámara que detecta el exceso de velocidad; actualmente se entera uno de las infracciones cuando va a verificar el vehículo, pues no llegan a los domicilios de manera oportuna.

Creo que hay que proteger a los peatones, pero en una ciudad casi inmóvil por el tráfico, hay que garantizar que cuando se pueda uno mover a 70 u 80 kilómetros, realmente se pueda hacer, porque cuando se maneja a esas velocidades no se arriesga a ningún peatón y menos en horas que no son pico, que son las horas en donde se puede tener cierta movilidad y que con el nuevo reglamento se perderá.

Creo que más que proteger al peatón, se protegerá al Gobierno, pues en una situación en donde hay pocos recursos a nivel federal, hay que generarlos a nivel local, pero es desproporcionado, los incrementos de las multas.

Ojalá se entienda que los reglamentos de tránsito deben de proteger al peatón, sin afectar la movilidad de la ciudad y dejar la recaudación solo como un elemento más, no como el principal.
gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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