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El observador parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

Estado de México:

enfrenta elecciones plebiscitarias

Voto de castigo desafía Voto de lealtad

Los legisladores federales mantienen un ánimo de pesadumbre ante las elecciones del próximo domingo 4 de junio, cuyas campañas cierran este miércoles.

El presidente de la Comisión Permanente, senador Pablo Escudero Morales, calificó de “lodazal y campañas negras” el enfrentamiento de los partidos políticos en disputa por los gobiernos con relevo de mandatario, Estado de México, Nayarit,  Coahuila y  Veracruz, donde “se atacan a los adversarios, se dejan de lado las propuestas, las soluciones y los temas importantes”. Además del derroche de recursos, las campañas lejos de formar y fortalecer el sentimiento cívico se deformó con denostaciones y exclusiones que siembran la desconfianza.

Por su parte, el presidente del Instituto “Belisario  Domínguez”, el senador Miguel Barbosa Huerta, llama a los ciudadanos a votar libremente, que sean ellos los que decidan en un marco de normalidad y respeto a la ley electoral, enfático exigió: “que los gobernadores del Estado de México, de Nayarit, de Coahuila y de Veracruz, saquen las manos de las elecciones y que las autoridades electorales apliquen la ley”.

Del amplio panorama electoral es en el Estado de México donde se centra la atención, las distintas encuestas han declarado un empate entre el PRI, con Alfredo del Mazo como candidato, y Morena, con Delfina Gómez, el rango de competitividad es elevado donde de rebasar el 60 por ciento la participación se doblegará al invicto tricolor.

La contienda en torno a definir el próximo residente del Palacio de Toluca se dirime en términos de un voto de lealtad por la continuidad y la alternancia y un voto de castigo por la ruptura y el cambio. El carácter de las campañas llegó al extremo de una situación límite, se convirtió en una elección plebiscitaria donde se califica al gobierno federal y la administración de un sexenio, este ejercicio es retroactivo, en parte ha sido insistencia de quienes se encuentran atrapados en él, “el peñismo”.

Se trata de una experiencia no ocurrida con anterioridad, los presidentes en el pasado renunciaban a favorecer a sus lugares de orígenes y se alejaban de
familiares.

Pero no solo se ve hacia atrás sino también en perspectiva, se promueve el cómputo toluqueño como una promisión del 2018, el alumbramiento está próximo y se exhibe como un triunfo venidero de parte de Morena, aunque en elecciones nada está decidido sino hasta el cómputo final. La parte débil del espectro opositor de Morena se ha acrecentado en los días que hoy concluyen con el cierre de campañas: a). Arreció la contracampaña personal en torno a AMLO, b). Se inculpó de recaudación de dinero electoral no controlado como muestra de corrupción; c). La apertura de alianzas demostró una actitud de sometimiento a sus potenciales compañeros y d). Ante los medios se mostró un carácter irascible y autoritario.

EL VOTO DE LEALTAD Y EL VOTO DE CASTIGO contienden por la alternancia, la lealtad se inscribe en la tradición de mansedumbre y abnegación desde tiempos inmemoriales, el voto de castigo llega con el deseo de infringir un daño por la decepción  de un partido, antes que reparar  el daño. Las pérdidas de “daños colaterales” es volver a caer en el vacío de gobernanza, como ya ocurrió en Nuevo León con la experiencia del candidato independiente “El Bronco”. Aunque hay otro sendero oculto que lleva al conflicto poselectoral, la protesta llevada a los tribunales donde anticipadamente existe un blindaje que llevará al torbellino de la confusión.

En estas elecciones, más que nunca, los mexiquenses intensificarán una de sus tradiciones, al PRI “le irá como al cohetero, si gana lo chiflan y si pierde también”.

Si la alternancia ha de llegar debe ser edificante, no el juego de “todos pierden”.

La elección del Estado de México va definir un modo de elección del 2018 no un candidato presidenciable.

LA CANDIDATA INDÍGENA DEL EZLN, los pueblos indígenas nombraron a María Jesús (“Marychuy”) Patricio Martínez, es un rasgo de innovación en la próxima elección presidencial. Porque hace público lo que permanecía oculto, la integración de lo indígena como parte del todo, diría Miguel León Portilla se busca “poner de relieve, a la luz de los ideales libertad, justicia y equidad social, la realidad de situaciones y aconteceres que siguen afectando a millones de descendientes de los pueblos originarios, raíz la más onda en el ser de México”.