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El observador parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

Congresistas exigen la renuncia de Ruiz Esparza

El Congreso rebasado para ejercer  sus facultades de control

La Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso sesionó para investigar los alcances de los delitos de espionaje y robo de combustible, por lo cual cito a comparecer al secretario de Gobernación  Miguel Ángel Osorio Chong junto con los directivos de Pemex, José Antonio González y Eugenio Imaz  del Cisen.

El secretario de Gobernación, en ese entorno,  demandó se otorgue confianza al juicio de Javier Duarte en el que existe dudas de imparcialidad y transparencia.

Los comparecientes, como en todos los casos,  son requeridos por problemas graves a su desempeño puesto en duda, sin embargo,  no solo  se constriñen a ser investigados e impugnados sino que el titular de Gobernación pide displicentemente demanda  beneficios para otros funcionarios vinculados a la administración federal.

LA CONFIANZA DEL CONGRESO

Está en entredicho por la oposición abierta, izquierda y PAN, en la censura al secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, se demanda deje el cargo y la PGR lo investigue, como solicita el diputado Marko Cortés y el senador Fernando Herrera, coordinadores del PAN. Por su parte, la coordinadora del PRD en el Senado, Dolores Padierna, pide se le destituya, por parte del PT, el senador Miguel Barbosa , exige se le destituya ipso facto, incluso sin investigación porque los hechos hablan.

La contrarréplica se expresa en la intervención del senador Enrique Burgos, Presidente de la Comisión de Gobernación, delimita y reconoce las responsabilidades pero solo administrativas, “pero no necesariamente la culpa, o al menos no la culpa completa”. Es importante que a la brevedad posible sepamos lo que ahí ocurrió dice el senador queretano quien pide se investigue y omite el régimen de responsabilidades constitucionales, así como el sistema de refrendo constitucional, del cual el doctor José Barragán concluye, que el refrendo determina que si bien el Presidente de la República no es responsable, los secretarios de despacho si lo son.

EL CONGRESO OBSOLETO

Quedó atrapado en sus propias redes por  falta de funcionalidad y eficacia, ¿Se requiere una reforma del Poder legislativo por ser obsoleto?

El debate en la sesión recién pasada de la Comisión Permanente divagó al señalar sus errores,  resultado de  los candados a las facultades del proceso legislativo, los nombramientos y de funcionarios autónomos y de censura a servidores públicos.

Las cámaras de diputados y senadores  se lanzaron acusaciones mutuamente del “frenazo” Sistema Nacional de Anticorrupción (SNA) que impidió el nombramiento del fiscal y los magistrados del organismo. Aunque en un sistema bicameral esto ocurre igual.

Lo peculiar del problema no son los efectos sino las causas. La oposición de las izquierdas responsabilizan del “bloqueo” a los intereses políticos electorales de los partidos de Acción Nacional y Revolucionario Institucional que no propiciaron el consenso sino se aferraron a sus propuestas.

Esta oposición de izquierda desnudó a la división del “oficialismo” (PAN-PRI)  por impedir la integración del Sistema Nacional de Anticorrupción.

Hasta ahora el mecanismo de aprobación ha sido el llamado “voto ponderado” donde cada partido es reconocido por su peso político de acuerdo con los asientos que dispone en el pleno. La aplicación de este mecanismo ha llevado al reparto de “parcelas de poder”, cuyos vicios impiden el debate y el voto de conciencia para acabar imponiendo la disciplina de partido.

La causa del rezago legislativo, donde caen las iniciativas invocadas  como de urgente aprobación, tales como la de seguridad interior, mando mixto, o segunda vuelta, entre otras llevan a postergar su discusión y aprobación hasta el próximo periodo ordinario de sesiones.

Luego la denuncia de la oposición de izquierda del “bloqueo Legislativo” no va másallá de una denuncia política dentro de un congreso con apariencia plural pero operatividad bipartidista durante el receso y abierto a la pluralidad durante las sesiones ordinarias.