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El Observador Parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame
  • Dos visiones de Reforma Educativa
  • Ameritado exrector Narro; “clave” en educación

El debate de la nación recae en el Congreso mientras la negociación del conflicto se desarrolla en la Secretaría de Gobernación. El baremo de la navegación bajo la tempestad es la educación.

La Reforma Educativa fue impactada con la violencia y contagiada con la sucesión del 2018, pero se abrió el diálogo para frenar la represión; algo que no ocurrió en el 68, a punto de cumplir medio siglo:

a).- El secretario de Educación, Aurelio Nuño, se encuentra ajeno a la mesa de acuerdos, confiere que el tema es de política y reafirma su dogma de “continuar y profundizar”.

b).- Desde el Palacio de Covián se escuchan los argumentos en el tema de la reforma educativa en busca de solucionar el conflicto magisterial, así como desarticular las tensiones de Oaxaca. La reforma educativa no “está limitado a la abrogación o no de la reforma educativa”, afirma el secretario Osorio Chong.

El presidente del Senado, Roberto Gil Zuarth, expresó su preocupación por dar marcha atrás a la reforma educativa, expresó enfático: “Bajo ninguna circunstancias el Gobierno federal se debe someter al chantaje… de la reforma educativa en la negociación con la CNTE. No se puede revertir la reforma educativa a partir del chantaje, ni mucho menos podemos generar una nueva excepción en el Oaxaca”.

Se dan otras voces más flexibles que estiman necesario el examen enriquecido de la educación, el senador Juan Carlos Romero Hicks, presidente de la Comisión de Educación llama la atención a mejorar la Ley de Educación superior, donde se incluyan los principios de la Constitución General de la República, considerando el respeto a la naturaleza diversa de las casas de estudio así como la autonomía universitaria.

El Senado debe abrir los espacios de debate y reflexión. Porque abrogar la reforma, sería caer en la intolerancia o en la irresponsabilidad, hay que procurar mejorarla.

Las dos visiones sobre la educación presentes en el Senado requieren de una articulación que facilite la unidad y la universalización del tema, para superar las limitaciones de ser solo una reforma enfocada a la evaluación de maestros.

La marcha atrás en la promulgación de la Ley 3de3 , flexibiliza, a favor de la comprensión, como se supone que debe ocurrir en casos similares; el presidente del Senado justifica al Ejecutivo, en su prometida abrogación de la aberración de mezclar lo público con lo privado.

El contrapunto del avance liberal individual es suprimir el corporativismo y a la vez impulsar la mayor escolaridad posible. Una tarea “hercúlea” donde el Consejo de Educación, el INEE, los mejores docentes y especialistas del país deben participar, en especial se requiere la opinión de personas de confianza al régimen distinguidas por el conocimiento del tema, tal es el caso del doctor José Narro Robles, quien ahora se hace cargo de los asuntos de Salud del país, sin que se excluya la educación que ha sido contagiada por la violencia. Narro Robles, prudente se mantiene en la reserva por ahora.

LOS COMICIOS no ocasionaron conflictos postelectorales, tampoco afectaron ni la estructura ni el número de partidos, si afectó las expectativas del panorama del 18, la cohesión del gabinete, y los liderazgos del PRI y el PRD.

La renuncia de Manlio Fabio Beltrones es congruente con asumir la responsabilidad de un partido de Estado, cuyo vértice de mando es el Presidente, quienes bloquearon su desempeño con intención de descarrilarlo hacia el 18, dañaron también el poder piramidal y generaron un vacío cuyo reemplazo creará un efecto dominó en el reparto del azar del juego presidencial, con una fractura entre la clase política y la tecnocracia que ofrece la posibilidad de enfrentamientos políticos futuros frente a la siguiente elección presidencial.

PUNTO FINAL, en este escenario se percibe: Una Secretaría de Gobernación donde se instaló el Gobierno interino. Un Senado en donde el PAN condiciona la entrega-recepción de la próxima administración. Un PRI que prefiere entregar el poder a su aliado ideológico antes que a AMLO.