imagotipo

El Observador Parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame
  • Instalación del Congreso Constituyente en recinto Xicoténcatl
  • Avances y avatares de reforma de gran aliento

 

En nuestro memorable 15 de septiembre se instalará el Primer Congreso constitucional de la Ciudad de México, en el se reflejan logros y limitaciones de capacidad política de los metropolitanos.

Katia de Artigues, una aguda y zagas periodista, quien a la vez ha sido electa como diputada constituyente por la Ciudad, se planteaba preguntas sobre el complejo proceso en el que transita el constituyente, el Observador en obsequio a la inquietud generalizada intenta dar respuesta respecto al recinto legislativo, el reglamento y la duración de sesiones, este último debe contestarse en la siguiente entrega.

LEGITIMIDAD DEL RECINTO EN CASONA DEL SENADO: es una variable poco condicionante, en sus orígenes, fueron los templos lugar de acogida de las asambleas constituyentes, como ocurrió en Cádiz en el de San Felipe Neri, el Congreso de Anáhuac fue itinerante se inició en la iglesia de la Asunción en Chilpancingo y se disolvió en una hacienda en Tehuacán, el Congreso Federal de 1824 se celebró en San Pedro y San Pablo, el recinto legislativo de Palacio Nacional, albergó al de 1856 y el de 1917 sesionó en el Teatro Iturbide, hoy de la República en Querétaro.

La disponibilidad del recinto es circunstancial, es más importante aún la seguridad de los diputados y de los trabajos realizados, aunque se advierte cierta importancia a su carga simbólica. Como ocurre ahora con la sede del Congreso Constituyente de la CdMx y el uso de las instalaciones del Senado en Xicoténcatl, en cuanto es la representación de las entidades.

El origen de los recursos por lo general proviene del poder originario otorgado asimismo, no es este el caso, más bien la capital se erige en poder constitucional una vez que la República se encuentra constituida, los problemas de inconsistencia de su legitimidad se encuentran más bien en su representación.

EL REGLAMENTO: Cada Congreso fundacional accede por derecho propio a formular su reglamento, pero en la medida que la experiencia y la tradición se convierten en cultura parlamentaria se unifican los procedimientos resaltando los que en la práctica favorecen los mejores resultados.

La experiencia parlamentaria en México se inicia con las Cortes de Cádiz, su reglamento como antecedente favoreció el proceso legislativo en cada uno de los congresos durante la independencia y una vez alcanzada, esta influencia fue decisiva hasta a mediados de la década de los cuarenta con la modificación del Reglamento interno del Congreso, aunque sería en la L Legislatura, 1977, cuando se aprueba la Ley Orgánica con la cual se integran las normas de los órganos de Gobierno mientras el Reglamento mantiene el proceso legislativo. Una modificación sustancial se promueve al dar paso a las posturas previas al Informe del Presidente como un recurso para recuperar el orden en la asamblea durante la presencia del Ejecutivo, lo que se va modificando conforme se diluye la responsabilidad de acudir personalmente a Informar al Congreso y solo quedar con el envío de su Informe por escrito y la formulación de preguntas de los legisladores al Presidente, es un reto pendiente a resolver.