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El Observador Parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame
  • Senador Escudero fuero procede a ¿comisiones u omisiones?
  • Senadores PRD revientan el fuero en debate

El país naufraga en un océano de corrupción e impunidad. La catarsis invade el sentimiento en “La semana nacional de la Transparencia”.

La declaración presidencial concierne al gran mal que afecta “todos los ámbitos”, el presidente del Senado, Pablo Escudero, dispone de una visión menos drástica, considera que se avanza con “exponencial transparencia y rendición de cuentas”; sin dejar de reconocer las iniciativas pendientes por resolver. Bajo ese diagnóstico el Presidente de los senadores requiere mesura en la función pública.

Pero es otra la orientación que toma el debate entre los partidos, el principal tema es el del fuero constitucional que protege a los legisladores.

La bancada del PRD promueve la anulación del fuero constitucional (Const. 111). Ya 17 senadores renunciaron a la prebenda ante la Presidencia de la Mesa Directiva, la que responde que su deber es velar por el fuero de los legisladores, el senador Escudero advierte dos caminos, una repuesta fundamentada jurídicamente o esperar que el propósito expresado se recoja en una iniciativa que se presente al pleno.

Se abre la conjetura ante todo asunto planteado al pleno que se procede para su estudio y enviarlo a comisiones, ¿o acaso, el Presidente lo envío ya a omisiones? Por tanto se requiere un dictamen, no un estudio jurídico, como marca el reglamento.

LA DENEGACIÓN DEL FUERO DEL PRD en el Senado significa una reforma a fondo del poder; de aceptarse equivale a que todos los servidores públicos amparados por su figura se vean desprovistos de la protección de un sistema especial de enjuiciamiento. Lo cual incumbe al propio Presidente de la República, quien no es responsable durante su mandato (Const. 108).

Los argumentos de los renunciantes es que constituye “un obstáculo entre los representados y los legisladores”, como advierte sanamente el senador Armando Ríos Piter, con la advertencia del senador Miguel Barbosa Huerta, coordinador del grupo amarillo, “no es simulación”, e incluso promover un recurso constitucional ante la Corte en caso de apelar un fallo negativo. Se trata de abordar la justicia constitucional.

La polémica será ardua, brillante y necesaria, en tiempos de penumbras de servicio del aparato jurídico al mandato ejecutivo.

Los resquicios del fuero desde lo académico y lo impostergable que obliga la catarsis social, es que: a) se trata de un sistema de juicio especial; b) es garantía de la división de poderes; c) es un derecho colegiado o colectivo no individual; d) incluye el recinto parlamentario; y d) garantiza la libre expresión y el ejercicio del libre albedrío así como la libertad de conciencia.

LA ÉTICA DE LA REPRESENTACIÓN debe estimarse en la consideración de la renuncia al fuero constitucional de los senadores del PRD, es un acto de alto valor moral en la mayor catarsis que sufren los mexicanos, son hechos de renuncia que deben seguir otros implicados.

No es del todo inútil el fuero si se vincula al juicio de procedencia y al juicio político. Dentro del sistema presidencial, romper sus ataduras equivale a alterar el sistema presidencial tradicional mexicano.

Ahora la renuncia de los senadores al fuero se contiene ya en las posibilidades que brinda la ley por medio de la licencia, como sería sin renunciar al cargo que se ostenta, simplemente permitir que la investigación en curso se realice con plena libertad sin mediaciones de protección jurídica especial.

Los riesgos que enfrenta la supresión del fuero en las condiciones actuales se ven reflejados en el caso de la hermana República de Colombia en su experiencia contra la corrupción oficial cuando se llevó a la cárcel a la mitad del Congreso, mientras el presidente Samper permanecía intocado con todos sus privilegios.

La experiencia mexicana da cuenta que el Presidencialismo se caracteriza por someter a los otros poderes, de suerte que no sería extraño que el peso de la corrupción fuera sobre las espaldas de la oposición dejando incólume a los causantes de demolición moral de la nación. Un riesgo seguro pleno.