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El Observador Parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame
  • Legisladores marcan el “paso redoblado”    Parar a Trump con Lincoln, ¿es
    factible un patriotismo continental?

 

La orden del día del Congreso se encuentra dominado por la aprobación de la Ley de Seguridad Interior (LSI), que se espera su aprobación “fasttrack” por la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, para pasar a su consideración al pleno cuyo procedimiento será de obvia y urgente resolución, además, el presidente de los diputados, Javier Bolaños, inauguró el 10º Parlamento de niñas y niños.

Es esperada la aprobación de LSI, por lo que el presidente del Senado, Pablo Escudero, declaró la disposición de discutir la minuta de referencia. En opinión de la Defensa Nacional se vierten coincidencias favorables a las iniciativas de los senadores Miguel Barbosa y Roberto Gil Zuarth, por estimar una mayor inclusión de las policías en la responsabilidad de la seguridad.

Ante esas prisas, el Instituto Belisario Domínguez advirtió el riesgo de fortalecer con mayores capacidades al Ejército, de suyo arroja mayores violaciones a los derechos humanos; también las organizaciones civiles llevaron una reunión urgente en un céntrico salón de avenida ÁlvaroObregón para objetar la legalización ex post facto de lo que está ocurriendo ante facto, o sea, lo que está dándose en la realidad, porque debió de haberse regulado el Artículo 29 Constitucional , donde se autoriza el estado de excepción. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y organismos civiles procuran revertir la iniciativa en curso para conseguir una ley de seguridad interior no militarizada.

Los legisladores ya escucharon la voz de “paso redoblado”, volvieron “los padres conscriptos”.

EN BUSCA DEL NACIONALISMO PERDIDO; la marcha México Vibra reveló ante todo confusión y desconfianza social, no alcanzó a convocar la gran movilización de unidad de los mexicanos en repudio a las políticas de odio de Trump. Los núcleos de la sociedad civil no dispusieron de capacidad de convocatoria en la dimensión de sus autovaloraciones, aunque no debe restarse importancia a su contribución participativa.

Las expectativas del país, dentro de la desolación que sufre, comparte una visión en varios planos que deben conjugarse para mostrar su cohesión de resistencia-defensa ante el exterior y de convivencia- justa compartida al interior; el objetivo es un patriotismo identitario con un nacionalismo de equidad y justicia.

Entre las impugnaciones que restaron a la marcha Vibra México, se anotó una pretendida encubierta o intención de desviar los agravios –gasolinazo- de la población sobre los problemas internos, en provecho de la presidencia de Peña Nieto, tapar los errores del Gobierno, e incluso se percibía como la gran coartada para retener el Gobierno del Estado de México a favor del PRI y posteriormente reafirmar en el 2018 la Presidencia de la República.

Ese imaginario político descansa sobre dos pistas, el rechazo a las agresiones verbales, comerciales y migratorias de Washington y la oposición al quebrantamiento del pacto social en el deterioro de la seguridad y bienestar, sujeto al vaivén electoral

Ya la unidad nacional se ha evidenciado en el rechazo del 66 por ciento de la opinión de los mexicanos contra las políticas de Peña Nieto, lo que da lugar a una competencia electoral en el Estado de México dividida en tercios PRI, PAN y Morena.

Si el PRI es derrotado en Edomex se repetirá la enseñanza del “alemanismo” cuando el primo del Presidente, Fernando Casas Alemán, perdió la presidencia y arrastró el ascenso de Ruiz Cortines al poder; la derrota Del Mazo repetirá la huella de los “primos incómodos”.

Como ironía de la historia, el domingo 12 pasado se cumplió el 207 Aniversario del natalicio de Abraham Lincoln, quien como representante en el Congreso de Estados Unidos se opuso a la guerra contra México en 1848. Ahí se marca un germen del patriotismo mexicoamericano con capacidad de frenar el nacionalismo excluyente de la prepotencia Trump. Nadie pensó en su entorno.

Cabe repensar en qué patriotismo y qué nacionalismo se debe elaborar para motivar la unidad de los mexicanos, llegar a promover un patriotismo constitucional, o un nacionalismo continental americano, o ambos, cuyas bases serían la Constitución y la integración de la América sin restricciones.