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El Observador Parlamentario

  • Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame
  • Un Congreso telúrico; réplicas y acomodos sucesivos
  • Carvajal, el PRI del nacionalismo revolucionario

Los sismos políticos que sacuden la política nacional cimbran también al Congreso de la Unión. La presidencia de la mesa directiva del Senado, Pablo Escudero, es ratificado; en cambio, en San Lázaro, el diputado Javier Bolaños pide licencia al cargo de presidente, otro tanto ocurre en los corrillos del Partido de la Revolución Democrática, el senador Miguel Barbosa se declara a favor de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, ¿Cuáles son los quebrantos de la norma parlamentaria?

La presidencia del Senado para el segundo año de la LXIII Legislatura fue compartida entre el PRI con su aliado el PVEM, con la condición de alternarse en cada periodo ordinario, no obstante, llegado el momento, el partido tricolor no logró abatir las desavenencias internas y las aspiraciones de sus integrantes, por lo que prefirió el status quo; el senador Escudero Morales obtuvo un voto de confianza de todos los partidos, según se dice, “por la forma de conducir la asamblea”. Los hechos lo demuestran.

El caso de los diputados aún es una sospecha, el remplazo del diputado Javier Bolaños es poco común en los “usos y costumbres” del Congreso, no se apega al reglamento pero tampoco lo transgrede, no se justifica por la vía de la renuncia ni aun por la delicencia, simplemente es una “maniobra” para dividir la Presidencia de la mesa directiva en dos tramos sin perder el control del partido, de tal manera que se transfiere a la vicepresidencia, quien la ejerce es la diputada también del PAN, Guadalupe Murguía. Ingeniosos pero poco serios.

En referencia a la declaración del coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, quien se manifestó a favor de AMLO, se traduce como una adhesión a Morena, aún si eso fuera así y no solo un voto preferente, el reglamento interno del Congreso no vincula de manera directa las fracciones o bancadas con los partidos, sino que estas se constituyen en tiempo y forma de acuerdo con un mínimo de senadores. El reclamo de los directivos del PRD al senador poblano no dejan de ser quejas y reproches que no llegan a afectar la formación del grupo parlamentario como fue constituido originariamente.

LA MUERTE DE UN BUEN POLÍTICO; el funeral de Gustavo Carvajal fue ocasión de encuentro de universitarios y políticos del PRI , compañeros en la actividad política, entre ellos destacaba como minoría una facción de izquierda, con José Luis Alonso a la cabeza, quien fuera presidente del PRI en el Distrito Federal; el exembajador Víctor Manuel Barceló en la Copal; así como Arturo Robles, impulsor de la Prepa Popular; entre ellos también este observador, quien desarrolló un importante rescate de la memoria de campesinos mexicanos.

El PRI realizó un homenaje a Gustavo Carvajal sin llegar al planteamiento de fondo de su quehacer político, caracterizado en su visión del mundo mesoamericano, por medio de su vinculación partidario en extensión a toda nuestra América con la total solidaridad con la transformación de Centroamérica donde destaca el apoyo a la Revolución sandinista de Nicaragua, la formación del Grupo de Contadora, y su corolario: el Pacto de San José, hoy desvanecido.

En cuanto a su inclinación campesina, se dieron sus mejores empeños en la difusión editorial con el rescate de la historia campesina. Los clásicos del pensamiento agrarista, robustez ideológica que no impidió desde luego el deterioro y destrucción definitiva del sector que con la entrada al TLC, pero se mantiene disponible a la reconstrucción ahora del país.

Gustavo dio su pleno apoyo a la labor de la Universidad; entre otras, tuvo el acierto de apoyar iniciativas de avanzada o de inconformidad pero con un profundo aliento en la docencia, como fue la Preparatoria Popular, donde el maestro Arturo Robles y Jorge Villamil retroalimentaron con insuficiencias y carencias la educación de la creciente población de rechazados.

Gustavo fue un político propositivo, no recreaba la confrontación, no la rehuía si era necesario, más bien era proclive a la recuperación y conciliación, junto con Colosio quiso cerrar heridas y superar las escisiones para reincorporar a la disidencia de 1988, solo un sueño

La generosidad fue una de sus virtudes, supo dar antes que exigir.