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El Observador Parlamentario/ Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

* Elección de ministros de la Corte; ¿con “dados cargados”?

* Cúspide de poder rompe los contrapesos de autorregulación

El Senado se somete a prueba para atraer el interés social y transformarse en el espacio público principal, como corresponde al espíritu de su origen y su fin.

En ese contexto, su presidente Roberto Gil Zuarth, lo demandó al definir la política como labor de la sociedad  que rompa el monopolio de los políticos, de igual manera lo subrayó con anterioridad al recibir alrededor de cien mil firmas para la reducción al 50 por ciento las prerrogativas que reciben los partidos enfatizó en la austeridad, y el ejercicio eficiente de los recursos para lograr recuperar la credibilidad de la democracia.

Como prueba de fuego en la senda de ciudadanizar el poder, se percibe en la designación de las dos vacantes que elegirá el Pleno de los senadores entre las dos ternas de elegibles enviada por el Ejecutivo federal.

La relación de propuestas se presentaron  bajo el formato de género, donde de primer vistazo no se distinguen “ni cuates ni cuotas”.

En las ternas no figuran el senador Raúl Cervantes, ni la exmagistrada presidenta del Tribunal Federal Electoral, Carmen Alanís, quienes fueron impugnados con 29 mil firmas por el senador del PAN, Javier Corral. Se ha ganado una batalla por abatir “compadrazgos” y “amiguismos”.

La desconfianza vuelve a resurgir al examinar la composición de las ternas, donde sugiere un arreglo en la “cúspide del poder”, ya que sobresale solo un “currículum” entre una de tres de las propuestas, de donde se infiere el arreglo entre las cabezas de los Poderes, para quedar un favorito del presidente de República, Peña Nieto y una favorita del presidente del Senado, Gil Zuarth, son: Alejandro Jaime Gómez Sánchez  y Norma Lucía Piña Hernández.

De los seis nombres propuestos se da una coincidencia entre los dos grandes electores: Javier Laynez Potisek, quien se convierte en una opción alterna.

Las propuestas presidenciales siempre serán discutidas por la oposición y examinadas con severidad.

En torno a dichas propuestas, el senador del PRD Miguel Barbosa Huerta expresó sus dudas en la falta de la autonomía e independencia de las nominaciones propuestas, cuyas sospechas figuran el acuerdo de reparto de una vacante para el PRI y otra equivalente recíproca para el PAN. Se trata de una voz de alerta ante la tendencia de concentración del poder donde la división, equilibrio y el control del poder pierden sentido para volverse en poder absoluto.

El senador Miguel Barbosa, demandó abrir la consulta a las universidades, colegios de abogados, organismos y entidades interesadas hasta alcanzar una opinión “exhaustiva y suficiente” que elimine cualquier rasgo de incertidumbre.

Desde la reforma de 1994 el control de la carrera judicial se mantiene por el Consejo de la Judicatura, la renovación en los cargos de ministros de la Corte no debe monopolizarlos el Consejo de la Judicatura. Se requiere la inclusión de académicos de prestigio, un destacado jurista del Poder Judicial de algún Estado, un magistrado de algún Tribunal administrativo, así como expertos jurista que disponen de una carrera judicial brillante.

EL PODER CONTROLA AL PODER cuando la Corte define las controversias constitucionales, donde un Poder dispone cuestionar las facultades que es depositada en otro Poder, se define ahí la función de la legitimidad del ejercicio del poder.

La Corte es el eje de la legitimidad por lo que los ministros no deben parcializar, partidizar o personalizar sus fallos porque entonces el poder se asume en absoluto contra la sociedad, sus  ciudadanos y el mismo poder.

LA PROTESTA DEL RECTOR DE LA UNAM, el doctor Enrique Graue, pronunció un discurso ritual sobre las funciones y objetivos de la UNAM con la inclusión de ofrecer un cuerpo policiaco de disuasión  –¿“remember” doctor Ignacio Chávez?-, por cuanto a la categoría de “Nación” solo refirió una mención colateral como objetivo de la educación.