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El Observador Parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

  • Crisis económica atenuada con captura de “El Chapo”
  • El dilema de la extradición o “juicio público” en México

La vida parlamentaria comienza a calentarse, ante la proximidad del Segundo periodo ordinario de Sesiones, las fracciones de los partidos políticos: PRI, PAN, PRD, y PVEM convocan a plenarias con sedes preferentes en el Distrito Federal. Por lo pronto se pone freno al turismo de playa partidario.

Además, otra característica de la temporada son los argumentos que ofrece: la mayoría para justificar y la oposición para criticar, la convulsa realidad social de la nación.

El presidente Enrique Peña Nieto ofreció primero, “un mejor destino para México” (Sol de México; 10 noviembre 2015), pero ante la crisis provocada por la caída del precio del petróleo a 24 dls. y el tipo de cambio de más de 18 pesos por dólar el mandatario asegura que el país “está preparado para enfrentar la volatilidad gracias a las reformas” estructurales. En el mismo sentido los senadores Emilio Gamboa, y David Penchyna,   dan sus versiones de respaldo, mientras Arturo Zamora añade el optimismo triunfo frente a la inminentes elecciones.

No existe un discurso articulado de la caída de la economía mexicana que permita enfrentar o resistir sus efectos. Mientras la mayoría oficial se justifica frente a la desolación, la oposición se encuentra pasmada ante un horizonte que rebasa su visión de crítica, no dispone de un discurso impugnador del modelo de asimilación económica a los mercados de la globalización, se trata de un discursos mediático y coyuntural.

La propuesta de los panistas la transmite el Presidente del Senado, Roberto Gil Zuart, plantea que México debe “tener un rol activo en las prioridades de las relaciones internacionales para ser líder y referente global”. Al parecer, su presencia en la instalación de la Asamblea de la República Bolivariana de Venezuela le contagió esos arrestos, pues considera que la política exterior no puede quedar “reducida al silencio o al aislamiento”.

En el ámbito de la oposición de izquierda, el debate se centra en reducir los excesos del triunfalismo gubernamental en la captura de “El Chapo” Guzmán y en especial a evitar una extradición “exprés” a favor de la Corte de Washington cuyo reclamo de sanción no debe soslayar que en México se le sentencie primero por los ilícitos que también cometió en el país.

Los legisladores de todos colores y cámaras no dan muestras de defender y validar la soberanía de la nación.

El coordinador de la fracción del PRD en el Senado, Miguel Barbosa Huerta, ante la sombría carencia de crítica de los legisladores, apuntó con certeza la necesidad de que al detenido se enjuicie primero en México, pidió “un juicio público” para que antes “cante” aquí. Esto significa revele los enlaces y red de complicidades delictivas “los negocios, socios, agentes financieros que han estado al servicio de “El Chapo”, “los que le han dado tanto poder”, con el fin de desarticularlos y llevarlos a juicio.

Es importante que primero enfrente a la justicia mexicana y se le impida seguir dirigiendo sus operaciones ilícitas desde prisión, como ocurrió en sus dos anteriores reclusiones. No debe entregarse a Estados Unidos con celeridad, por lo general la justicia estadunidense favorece con la figura de testigo protegido a cambio de información privilegiada y de incautación de sus enormes fortunas.

LA REVERSIÓN MEDIÁTICA, con la captura de “El Chapo” se formó un gran manto mediático que rompió la tormenta perfecta, ocultó la realidad y posicionó al Gobierno para la siguiente elección.

En aspectos más técnicos es evidente que los sistemas de inteligencia norteamericanos guiaban la cacería dejándola “talacha” a la fuerza de tarea mexicana, corren versiones de su detención desde mucho antes, con un desenlace en el momento que el Gobierno necesitaba un distractor.

Surgen dudas en todo hasta llevar a un Gobierno a la simulación de un autogolpe político mediático tan fuerte, lo que no tiene duda alguna es el invaluable costo no solo económico para lavar todas las fallas que representó la captura.