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El Observador Parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

  • Congreso de la Unión difuso
  • Constitución CMX y el Comandante Marcos

En Iguala, Guerrero, se conmemoró el 195 aniversario de la Bandera Nacional. El presidente del Senado, Roberto Gil Zuarth, acompañó al presidente Peña Nieto, es la primera vez que acude un Presidente a una ceremonia. También se cumplía con una exigencia de la nación.

En la ciudad de los 43 desaparecidos, el senador Gil Zuarth, reflexionó sobre la criminalidad, en los términos, “en comunidades donde prevalece la desesperanza el lugar en el cual los criminales lleven ventaja a la acción de las autoridades. A los criminales se les derrota, la paz se reconquista a través del restablecimiento del tejido social y del fortalecimiento de nuestras instituciones”. La declaración es un compromiso político, que no deja de tener doble filo, en la relación de la violencia de Estado y la resistencia civil.

Sobre las instituciones, es preciso recordar que ese día en 1821, también se estableció el Primer Congreso mexicano por Agustín de Iturbide.
EL CONGRESO CONTROVERTIDO, se presenta difuso, en partes favorables y en otras repulsivo al cumplimiento de sus obligaciones. Una campaña mediática, señala a legisladores en nexos con la delincuencia, sin indicios probatorios, o bien tampoco logran romper la inercia que impide avanzar en los trabajos de los diputados. La Jucopo procede, contra reglamento, a reunirse fuera del recinto a enmendar los desaciertos. Mal principio evadiendo cumplir las normas.

También se exhibe la congelación por tres años de la iniciativa que priva el privilegio constitucional del fuero, cuyo dictamen se estancó por incluir al Presidente de la República, además, se muestra la permanencia de 300 demandas de juicio político sin señal alguna de apurar su procedencia. Son regresiones del Poder Legislativo cuya existencia transcurre difusa.

Una señal de aliento se obtiene con la presentación de las páginas web del Senado y Diputados donde se muestran la nueva Clave Única de identificación de Minutas, a partir solo de los productos legislativos de esta Legislatura, la LXIII, de poner más orden en el trabajo del Legislativo federal. Oxigeno puro.
LOS TRATADOS DE SAN ANDRÉS EN LA CMX semejanzas no solo por la eventualidad del programa de “Médico en tu casa” suscrito por los mandatarios de ambas entidades, sino del espíritu que anima la renovación del tratado social básico de la nación.

La sustancia que promueve esa renovación aspira a derrumbar la gran muralla de la desigualdad política, como otras que impiden la equidad y la democracia en un país donde impere la igualdad entre los ciudadanos.

El eje rotor que inspiraron los Tratados de San Andrés, a pesar de su incumplimiento para quedar como la “utopía indígena”, fue la autonomía de los municipios. Es una autonomía latente que persiste.

En el presente discursivo, la Convocatoria del Instituto Nacional Electoral (INE), a establecer una Constituyente de la Ciudad de México, aspira de manera semejante, en el realismo político, a la formación de una entidad federativa conformada con municipios autónomos.

¿Cómo engarzar el pasado del “comandante Marcos” en el Zócalo y en San Lázaro con la nueva constitución de la capital?

Con las veintiocho voces ciudadanas que suscriben las instrucciones a los diputados constituyentes

Una de las labores de esos ciudadanos primordiales es la de restituir el tejido social de la ciudad más allá de su circunstancia actual, debe ir a la entraña del tiempo discurrido dentro de una historia que fue obstaculizada a la par que desfigurada para postergar la presencia de la insurgencia ciudadana: luchas electorales, movimientos estudiantiles, MLN, protestas médicas, paros ferroviarios, M 68, en el reclamo de una democracia participativa como arquitectos de su propio futuro que en el presente nos alcanzó.