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El Observador Parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

* Senador Barbosa; propuesta ministro “no se partidiza”

* Diputados: Presupuesto concertado con oposición débil

Los diputados ejercieron las facultades que otorga la Constitución en la aprobación del Presupuesto de Ingresos, con 296 votos a favor y 177 en contra. El presidente de los diputados, Jesús Zambrano Grijalva,  fue reiterativo al decir que “se cumplió con el tiempo dispuesto  por la Ley”.

Hay acuerdo, a  diferencia de otros ejercicios donde se llegó a detener el reloj del Congreso para alcanzar la aprobación fiscal.

VOTO DE CONCIENCIA EN MAYORÍA; a pesar de que la sesión fue prolongada, aunque no extenuante como otras veces, su duración fue de más de quince horas, con 176 oradores que presentaron 124 propuestas de modificación, es posible considerarla de concertación.

Fue una sesión de relativo nivel técnico, el debate fue terso, la oposición relajada sin fuste, con ánimo colaboracionista tanto en la réplica como en el voto, en esa tesitura, logró la aprobación de dos de las tres modificaciones hechas en el curso de la sesión, una sobre resarcir las inversiones de Pemex en reservas probadas propuesta del diputado Francisco Martínez Neri, y otra de los reintegros extemporáneos provenientes de los Estados no causan daños a la Hacienda pública, del diputado  Waldo Fernández González, ambos del PRD. El ánimo es de consenso.

El dictamen se aprobó con 296 votos, mientras que la tercera parte (177) del quórum votó en contra, éstos fueron votos del PRD, Movimiento Ciudadano y Morena (120) sumados, otros (57) de diferentes partidos que rompieron la disciplina. La ventaja fue holgada a la mayoría oficial, PRI, PAN, Verde Ecologista  Nueva Alianza, Encuentro Social, aunque debe preocuparles su frágil cohesión interna por los votos independientes.

EL DÉBIL DEBATE DE LA OPOSICIÓN:  En la LXIII no existen tribunos de altura con experiencia fiscal que escudriñen los vericuetos de los especialistas de Hacienda o descifren las incógnitas de la macroeconomía globalizadora, la oposición dispone de una “caballada flaca”.

El núcleo del debate fueron los remanentes de Banxico, la propuesta de la mayoría es la estabilidad financiera y la seguridad de pago a la deuda; la oposición confrontó con el argumento de abandono a las necesidades de orden social, la pobreza, la falta de atención a la capacidad productiva, denunció los remanentes como un “guardadito” de Hacienda que aplicará a discreción

La oposición no fue contundente de la denuncia del secuestro de la facultad exclusiva que le corresponde al Congreso cifrada en el Artículo 73 fracción VIII que determina; “Para dar bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda celebrar empréstitos sobre el crédito de la Nación, para aprobar esos mismos empréstitos y para reconocer y mandar a pagar la deuda nacional”.

El voto del Pleno transfirió esa facultad del Congreso a la Secretaria de Hacienda, cabe advertir, la Constitución no concede transmitir las facultades de un Poder a otro Poder.

EL OTRO DEBATE EN LA SCJN: El ambiente de opinión se encuentra sumergido en “blindar” a la Suprema Corte de la injerencia de otro Poder en la designación de los dos ministros que cubrirán las vacantes de quienes han cumplido su término en el cargo.

La movilización social ha desplegado la consigna de “ni cuotas ni cuates” la primera alude al PRI y PAN que se han caracterizado en acordar el reparto de los nombramientos en la Corte, en la consigna amistosa se refiere a la injerencia del Presidente de la República con la intención de proponer a personas de su preferencia como es el senador con licencia Raúl Andrade Cervantes, así como a la magistrada electoral, María del Carmen Alanís.

El senador Miguel Barbosa, contribuye a encontrar salidas al laberinto del debate de la Corte, al precisar que los nombramiento de los ministros no se partidizan, se trata de un enfoque incorrecto,  debido a que no es el interés de los partidos los  beneficiarios posteriormente sino aquellas personas quienes promovieron y lograron la designación del ministro.