imagotipo

El Observador parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

* El Senado cumplió función de cámara revisora

* Diputado Gustavo Madero, ¿al servicio del “lobby refresquero”?

El Senado de la República actuó como cámara revisora al aprobar con 87 votos a favor y 20 en contra, la minuta reformada de los diputados de la Ley de ingresos en la autorización de 4.7 billones de pesos como ingreso del ejercicio fiscal 2016.

Las modificaciones sustanciales a la minuta de la colegisladora fueron en mantener el IEPS en bebidas endulzadas con su tasa anterior de un peso a bebidas que contienen cinco gramos por cada 100 mililitros.

El senador Armando Ríos Piter, advirtió que el ahorro generado sería en provecho de las empresas, debido a que el precio al público no disminuiría. No fue extraño que senadores panistas fueran parte del consenso, no sin mediar una chispa de confrontación entre líderes de legisladores del PRD y PAN.

También el Impuesto Especial de las gasolinas fue modificado al establecerse una tasa única y suprimir los gasolinazos de incrementos periódicos. Además de eliminar las mensualidades del derecho por utilidad compartida sumada al Impuesto Sobre la Renta por las actividades de exploración y extracción de Pemex.

Queda la duda de la suerte sobre la “concesión” de los diputados para privilegiar los remanentes de Banxico al pago de la deuda y el equilibrio presupuestal, mismo que fue de admisión indiscutida.

Las variables condicionantes del ingreso federal se basaron con un tipo de cambio de 15.90, y un precio de barril de petróleo de exportación de 50 dólares.

Ante la caída de ingresos de Pemex y CFE, el proyecto prevé un monto de endeudamiento neto interno, que se autoriza al Ejecutivo federal hasta por 535 mil millones de pesos, así como un monto de endeudamiento neto externo de seis mil millones de dólares de Estados Unidos, el cual incluye el monto de endeudamiento que se ejercería para la contratación de financiamientos con organismos financieros internacionales. Se aprobó también los montos de deuda de Pemex 110 mil millones de pesos; de Comisión Federal de Electricidad por 12 millones de pesos y del Distrito Federal por 4 mil millones de pesos.

EL DEBATE EN EL SENADO; la senadora Dolores Padierna presentó un voto en particular, porque el dictamen no cumple en explicar la metodología en que se basan las estimaciones de ingresos.

Los niveles de deuda tampoco, precisan si incluye los nuevos instrumentos financieros anunciados por el Presidente, ni se sabe la suerte de los ingresos obtenidos de la venta de activos de Pemex.

David Monreal Ávila cuestionó el tipo de cambio a 16.40 debido a su repercusión en la canasta básica, en tanto la mayor parte de sus componentes se importan de EU. Cuestionó la tasa de crecimiento económico fijada por el Gobierno con base en un precio de barril 29 dólares menor que la del ejercicio fiscal anterior de 2015.

En el frente albiazul los opositores en tribuna fueron los senadores: Víctor Hermosillo y Celada y Ernesto Ruffo Appel, uno se opuso al endeudamiento que castiga a la “clase media” y un gasto público creciente y desordenado; el senador bajacaliforniano cuestionó el déficit permanente y un préstamo creciente sin capacidad de pago redentor, no existe racionalidad en las finanzas públicas, se llega al borde de “una crisis financiera”, donde la suma de deuda y pensiones” rebasan el PIB.

LAS REFRESCADAS DE SAN LÁZARO, en donde se prendió la mecha entre el senador Miguel Barbosa, y el diputado Gustavo Madero, quien al sentirse aludido como patrocinador del “lobby de los empresarios de refrescos” recurrió al insulto en lugar de argumentos, como ya son conocidos sus “abusos y costumbres”.