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El ocaso de una estrella | Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Reitero, yo muy afortunada… Independientemente de las dificultades y pérdidas habidas durante este moribundo 2015, no puedo dejar de reconocer las infinitas razones que cotidianamente se presentan para agradecer.

Y en estos días de reflexión y conciencia, encuentro un mensaje muy propio para culminar un ciclo y comenzar este 2016: se trata del llamado “Principio del vacío” de Joseph Newton, quien nos hace referencia a los hábitos de juntar objetos inútiles, creyendo que algún día –el menos pensado-, podremos requerirlos; solemos ahorrar para no gastar, al pensar que en el futuro podrá hacernos falta; igualmente, se nos ha inculcado guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no ocupamos…

Lo anterior, nos lleva a reflexionar qué hay dentro de nosotros… ¿No es verdad que igualmente tenemos el hábito de guardar resentimientos, tristezas, miedos, entre otras más? Independientemente de que ello implica antiprosperidad a decir de Newton, es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a nuestra vida. Es preciso eliminar lo que es inútil en nosotros, para que la prosperidad venga; es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que deseas… “Mientras tú estás cargando cosas viejas e inútiles, material o emocionalmente, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades. Los bienes precisan circular”.

Así pues, es momento de limpiar cajones, armarios, el cuarto del fondo, el garaje, todo lo que ya no sirve puesto que la actitud de guardar cosas inútiles amarra nuestra vida. La actitud de guardar considera la posibilidad de falta, de carencia, es creer que mañana podrá faltar, y no habrá medios de proveer las necesidades.

Este es un buen día para empezar a limpiar la mente, la casa, el cuerpo, el alma!!!

Pero además de esta limpieza, hemos de considerar la ventaja de bendecir todo y a todos quienes nos rodean: Al bendecir se crea un escudo de luz de protección divina sobre lo que estamos bendiciendo; se trata de una conexión divina por lo que es necesario bendecir siempre con amor…

Bendice tu día, a tu pareja, a tus hijos, a tu familia, a tus amigos, todo lo que haces, incluso tu dinero sea mucho o poco.

Propongo un ejercicio: Detenernos un momento y bendecir a la persona que se encuentre cerca de nosotros, incluso si lo hacemos mentalmente, sin que ella lo sepa, observa y verás que hay un ligero cambio en su rostro.

No se trata de religión o fanatismo, se trata de buenos deseos, dar y darnos luz: Hay que bendecir nuestro cuerpo –sano o enfermo-, llenarlo de luz, de amor, misericordia y de perdón; bendecir las relaciones –solo o acompañado, dado que nosotros mismos nos te complementamos; obviamente, bendecir el trabajo –no importa el sueldo-, lo tenemos!!! Bendigamos nuestra existencia, independientemente de las experiencias dolorosas que son simplemente los escollos para superarnos y crecer.

Finalmente, agradezco y agradezcamos a todas y cada una de las personas que están a nuestro alrededor el favor de su existencia y su presencia en nuestras vidas… A todos los que han decidido estar con nosotros y ser parte de nuestras vidas aceptándonos y amándonos aun con defectos y errores, a quienes nos abren su corazón y nos brindan lo más preciado que un ser humano pueda dar, su amor y su amistad.; a quienes provocan nuestra sonrisa en momentos de tristeza o amargura… A ti, a todos ustedes, Gracias!!!

¡Feliz Año 2016!!!

gamogui@hotmail.com

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