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El papa Francisco y la realeza | El mundo de la Realeza | Mariana Vargas Ruiz

  • Realeza: Mariana Vargas

México recibió con los brazos abiertos a este monarca papal, quien, no obstante de ser jefe de Estado y a la vez, un monarca religioso, se muestra de forma sencilla, simpático, y sobre todo, amoroso y sincero. Es un jefe de Estado muy comprometido con todas las clases sociales, desde los monarcas de otros países hasta con los más humildes fieles.

A partir de su entronización, el papa Francisco se ha reunido con diferentes monarcas como la reina Isabel II; los reyes eméritos de España, Juan Carlos y Sofía; los reyes Felipe y Letizia; los reyes eméritos de Bélgica, Alberto y Paola; los duques soberanos de Luxemburgo, Enrique y la cubana María Teresa y su familia; Alberto II y Charlene de Mónaco; los reyes de Jordania; y los reyes de Suecia, con su hija Magdalena, el esposo de esta y la pequeña Leonor (todavía no nacía su hermanito, el príncipe Nicolás.)

Es importante notar que su santidad es un hombre que trata con otros jefes de Estado y se preocupa, como buen cristiano, de mantener un lazo cordial y tener estrechas relaciones con los líderes de otros países, como en este caso con los miembros de las diversas casas reales en el mundo.

En tanto, cabe resaltar que cuando el papa recibe a las monarcas mujeres católicas, a estas les ha sido permitidas vestir de blanco, a las reinas protestantes se les permite vestir de negro, como es el caso de su majestad, la reina Isabel II, quien es jefe de la iglesia anglicana de su país.

Es importante rescatar que, tanto su santidad como la realeza viajan mucho y por todo el mundo. Así que se puede decir que son cosmopolitas, poliglotas y además, todas estas personalidades son líderes y jefes de Estado. El papa Francisco ha roto con una importante tradición, como dijo un blogero de nombre moimunan el 23 de mayo de 2013 en su blog “Francisco rechazó la realeza papal”, y citando las palabras de esta persona: “Francisco llevó a cabo una acción con una explícita y simbólica carga de significado. Se trataba de una expresa renuncia al ‘officium’ tradicional de los papas: La monarquía papal. Fuente a la par de su soberanía temporal y espiritual, con la infalibilidad, indefectibilidad y jurisdicción, prerrogativas de la Roca sobre la que se edifica la Iglesia, y contra la cual (la Roca) no prevalecerían las Puertas del Reino de la muerte- el Hades”.

Como dijo el periodista Máximo Franco: “’La era de los papas-reyes ha terminado’. Es una declaración que supera su obvio significado, y apunta a la médula del ‘officium’, la soberanía universal de los papas, por voluntad de Cristo”.

Francisco es un hombre independiente, libre de expresarse y ha roto, como hemos visto, ese protocolo monárquico. Es ante todo, un cristiano como los demás monarcas que creen en Cristo, un ser al que el destino llamo para, como jefe de Estado, como la reina Isabel, que es cabeza de su iglesia, como los reyes escandinavos que, a su vez, son jefes de la iglesia luterana de sus respectivos países, y todos ellos deben ser ejemplo para los feligreses y súbditos. Francisco es muy amado y odiado, como los demás monarcas, tiene detractores y fieles, pero tanto él como los monarcas, son criticados y tienen seguidores.

/arm