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El papel de una monarca | El mundo de la Realeza | Mariana Vargas Ruiz

  • Realeza: Mariana Vargas

ISABEL II.

ISABEL II.

63 años y medio de su ascensión al trono británico, la monarca más longeva de Europa ha cumplido lo que declaró a sus 21 años en los años 40, que iba a servir a su país toda su vida. Hemos comprobado que, a pesar de las diversas crisis que la monarquía inglesa ha sufrido desde 1936, la gran soberana ha sabido llevar el “timón” correctamente.

Su majestad, a sus 89 años, monta a caballo porque le gusta todo lo ecuestre, maneja, tiene diversos perros de raza Corgi, va la hipódromo, y como cualquiera, apuesta.

Pero, a pesar de sus hobbies, la reina, de quién hemos escrito mucho y de quién se habla por todo el mundo y se han escrito diversas biografías, tiene un papel. En primer lugar, Isabel II le da el lugar a su marido como tal dentro de su familia, paredes dentro de los reales palacios, y como soberana y jefe de Estado y de la iglesia anglicana, representa a los británicos y a la Mancomunidad de Naciones con una disciplina y orgullo desde 1952.

Es difícil imaginarse a la reina de Gran Bretaña llorando, pero podemos ver imágenes de Isabel II trabajando, en su escritorio, recibiendo a diversas personalidades, viajando en aviones y en barcos, en yates, recibiendo a presidentes extranjeros durante las visitas de Estado. Isabel II tiene un estilo de vestir, le gustan los bolsos y ¡usa tacones!

La reina lee los periódicos todos los días, tiene asesores a los que consulta, ve al primer ministro en audiencia, además de otras personas, concede condecoraciones, visita municipios y ciudades inglesas.

Desde que se convirtió en princesa heredera presunta en 1936, su padre, el rey, no la mandó a la universidad, pero tuvo una educación “adecuada” para su futuro de entonces, que le ha servido hasta el día de hoy.

De sus padres aprendió a reinar, de sus ministros a ser responsable constitucionalmente ante sus deberes “políticos”.

Desde el siglo XVI, los reyes de Inglaterra son cabeza de la iglesia anglicana. La reina también cumple este deber cuando va a los oficios reales, ceremonias religiosas, te dé ums, etc. También asiste a las famosas “gardensparties”, a tomar el té a las cinco, inspecciona guardias, visita otros países, da discursos, abre el parlamento en una ceremonia tan fantástica como cuando se celebra la ceremonia de la “orden de la Jarretera”, que es una orden muy antigua de caballería.

LA REINA Y su esposo en la ceremonia de la orden de la Jarretera.

LA REINA Y su esposo en la ceremonia de la orden de la Jarretera.

Su cumpleaños se festeja dos veces: el 21 de abril, y en junio con el desfile de la guardia en la que ella ahora, antes lo hacía a caballo y de uniforme, en un carruaje con su marido. Su hijo Carlos, el príncipe de Gales, su nieto, Guillermo, duque de Cambridge, su primo Eduardo, duque de Kent, ya de 80 años, la princesa Ana, entre otros, éstos últimos lo hacen a caballo y con uniforme de chaqueta roja y con sombreros altos de piel de oso.

En febrero, Reino Unido celebrará 64 años de reinado de la monarca y 64 años de la muerte del rey Jorge VI, su padre. No podemos imaginarnos los sentimientos de la abuela de Guillermo y Harry, ni tampoco si pensará en sus padres. Pero podemos decir “larga vida a
la reina”.

/arm