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El Pensionissste y el magisterio / Crispin Bello

  • Crispín Bello

Los conflictos derivados de los procesos de las evaluaciones aún no concluyen, y un nuevo elemento se suma en el quehacer docente, el Ejecutivo federal y su iniciativa de desaparecer el Pensionissste genera nuevas dudas a los docentes. La iniciativa después de ser aprobada por los partidos afines al Presidente solo espera su publicación para entrar en vigor. La intención del Ejecutivo federal es separar por decreto, el fondo nacional de los trabajadores conocido como Pensionissste, y convertirlo en una administradora de fondos de retiro sin fines sociales, es decir, con participación de particulares. Recordemos que en marzo de 2007 con la reforma a la Ley del ISSSTE, se eliminó la facultad que tenía el ISSSTE de manejar las pensiones en forma solidaria, es decir, que los trabajadores activos pagaban las pensiones de los jubilados, situación que colapsó al existir más jubilados que activos, y se crea el Pensionissste, que en los tres primeros años concentró las aportaciones, y después los trabajadores activos pudieron elegir una afore privada, de ahí que se dice que los que migraron a afores fueron  muchos con la promesa de un efectivo atractivo y una pensión a elegir de  acuerdo al monto de su bono, esto generó que el Pensionissste ya no fuera rentable, por  lo que el argumento principal del Ejecutivo es este punto para la nueva reforma, sin clarificar qué pasará con la bolsa actual de 119 mil 373 millones de pesos que es la cifra que da la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro  (Consar), que si bien el Gobierno controlaría el 51 por ciento de esta cantidad, se habla de 58 mil 493 millones de pesos que controlarían las inversiones privadas, es decir; el 49 por ciento. La incertidumbre de los maestros es saber quién les garantizará que el dinero se invierta en beneficio de los trabajadores, que las comisiones por administrar los fondos sigan como hasta hoy siendo las más bajas del mercado, y quién sería el garante en caso de un colapso financiero, de garantizar sus pensiones. En la actualidad de las 11 afores que existen solo una, el Pensionissste, tiene un fin social, las demás están en manos de bancos o de aseguradoras que se manejan con altas comisiones y con fines mercantiles. Algunas voces de las cámaras exigen que la reforma no lesione derechos de los trabajadores, que el Estado tenga autonomía financiera y de gestión, y el capital social siga siendo exclusivo del Estado mexicano, y además se reinvierta la totalidad del remanente de operación a las cuentas individuales que administre. En cuanto se publique veremos sin duda reacciones de los trabajadores.

No podemos dejar de comentar que las noticias durante noviembre las acapararon las evaluaciones a los docentes, la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de su titular con la amenaza de despido a quien no se someta a estos procesos y el éxito en el número de evaluados, lo real es que la logística sigue fallando retrasos, caídas de sistemas, reprogramaciones, falta de profesionalismo en los evaluadores etc., y el intento de boicot de la CETEG en Guerrero confirman que los legisladores de la llamada reforma “Laboral–Educativa” jamás calcularon las implicaciones de evaluar al magisterio nacional. Un aspecto que llama la atención es que en las evaluaciones obligatorias “de permanencia” al docente se le obligue a asistir en fines de semana a lugares  alejados de sus centros de trabajo, se exija puntualidad, si con esto violentan sus derechos laborales propios de sus nombramientos en donde establecen horarios, lugar de adscripción, elementos que sin duda se harán valer en casos de despidos, porque no es lo mismo un examen voluntario de ingreso o promoción que el de permanencia. La incertidumbre, el temor y el acoso que esto provoca está generando jubilaciones masivas que sin duda van en detrimento del quehacer educativo.