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El peor de los mundos

  • Pedro Peñaloza

1. Un panorama obscuro. El país transcurre entre tumbos, buscando atajos pueriles, intentando reconstruir lo inservible, con una clase política notoriamente inepta y corrupta. Vivimos en un queso gruyere, las complicaciones se presentan en todos los ámbitos, la ausencia de liderazgo político se repite a diario, nos taladra sin cesar. La agenda es inacabable, los puntos innumerables. En todos los rubros tenemos serios problemas que son exorcizados por la demagogia de una clase dominante que no alcanza a ver ni a percibir que está sentada en una bomba de tiempo.

2. Economía sin rumbo y al garete. Los beneficiarios están a la vista y los damnificados históricos están en todos lados. Veamos. Por cuarto año consecutivo, México perdió posiciones en el ranking del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de la ONU. Recordemos que mediante el IDH, el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) evalúa cada año el desempeño de los países en materia de bienestar social.

El ejercicio considera indicadores básicos, esperanza de vida, escolaridad promedio, e ingreso per cápita y se complementa con índices sobre desigualdad social y equidad de género. En el Informe sobre Desarrollo Humano 2016, presentado recientemente, el PNUD ubica a México en la posición 77 en una lista de 188 países. El país obtiene una puntuación de 0.762 en una escala de 0 a 1. En el primer lugar del IDH se ubica Noruega, con una puntuación de 0.949 y en el último la República Centroafricana con 0.352. Habría que señalar, que, al ajustar el IDH con el indicador complementario de desigualdad, la puntuación de México cae a 0.587, con lo que ubica en la posición 87 en el ranking; en el Índice de Desigualdad de Género, nuestro país obtiene una puntuación de 0.345 lo que lo coloca en la posición 73 del ranking.

El PNUD recomienda para reducir los déficits de desarrollo humano entre los excluidos se requiere reorientar las políticas universales: “para que el desarrollo humano llegue a todos, el crecimiento debe ser inclusivo y sustentarse en cuatro pilares: formulación de una estrategia de crecimiento impulsado por el empleo, fomento de la inclusión financiera, inversión en las prioridades de desarrollo humano e intervenciones multidimensionales de amplia repercusión”, detalla el organismo internacional. Cero cumplimiento.

3. Empresarios sinceros o hipócritas. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) ha señalado que el mercado interno está padeciendo por el nulo crecimiento de la economía nacional y que ello le afectará a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, pues el aumento del 9.6% al salario mínimo aprobado para este año ya equivale “a menos de la mitad del incremento inicial”, debido a la inflación generalizada por las alzas a los precios de los combustibles, los cuales seguirán en 2017. Evidentemente estamos en presencia en una declaración típica de quienes pretenden engañar a la población, ya que quienes has sido reacios a incrementar el salario y quienes se han incrementado sus ganancias han sido los segmentos privilegiados del país.

Para complementar lo anterior, y que tendrá efectos en las capas empobrecidas, es el recorte al gasto público que hará el gobierno para cumplir con sus “metas de consolidación fiscal”, el cual ascenderá a 43.8 mmdp. El telón de fondo de este recorte tiene una dosis de optimismo, puesto que se cree que el crecimiento para el año entrante será de 2.3%.

Epílogo. Sumemos: crisis de credibilidad política y ausencia de expectativas positivas para las mayorías oprimidas. El binomio de la desesperanza.

pedropenaloza@yahoo.com

@pedro_penaloz