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El poder de la sugestión

  • Salud: Dr. Jonatan Escobar

Mucho se habla acerca del poder del pensamiento, que el simple hecho de enfocar de manera dirigida las ideas y las creencias puede modificar la realidad, sin duda existen casos verídicos en los cuales enfermedades complicadas curan de forma espontánea o por el contrario, situaciones en las cuales personas físicamente sanas se encuentran convencidas de que padecen alguna enfermedad y se someten a numerosos exámenes médicos que en ocasiones resultan invasivos con la finalidad de confirmar su sospecha por lo demás completamente sin fundamento, a lo anterior deseo recalcar que es un hecho científico muchas veces corroborado que la sugestión mental o pensamientos y creencias concretamente dirigidas tienen un efecto real en el mundo físico, para aterrizar el planteamiento previo mencionaré el efecto placebo, pues resulta ser un ejemplo bastante claro y característico, el mismo consiste en administrar sustancias farmacológicamente inertes o sin efecto farmacológico a individuos a los cuales previamente se les hace creer que se les está administrando un insumo medicamentoso con alguna finalidad, como por ejemplo obtener un efecto analgésico, antihipertensivo, hipnótico, sedante entre otros, es decir el individuo que ingiere un placebo, aunque en realidad no está ingiriendo ningún medicamento va a presentar efectos terapéuticos como si estuviese tomando algún fármaco determinado, es decir sus cifras tensionales pueden disminuir, puede experimentar analgesia o inducción del sueño con el simple hecho de creer que lo que está ingiriendo lo ocasiona, el efecto placebo es tan importante y relevante que éste se tiene que comparar y poner a prueba cuando se plantea analizar la eficacia clínica de un fármaco que se encuentre en protocolo de estudio para ser aprobado y lanzado al mercado, ya que se tiene que verificar que su efecto tiene que ver con sus componentes intrínsecos y fórmula química y no con el poderos efecto placebo, lo anterior básicamente se resume en poner a competir el fármaco con el placebo y establecer que la respuesta clínica es estadísticamente superior  en el caso del fármaco, por ejemplo se podría decir que el 40 por ciento de los sujetos de estudio responden al placebo, mientras que un 75 por ciento responden al fármaco, dado lo anterior se podría concluir que el fármaco es eficaz, sin embargo de ese 75 por ciento de respuesta que el fármaco en cuestión presenta en parte se debe al efecto placebo, de tal suerte que usted querido lector al ingerir algún medicamento por determinado motivo como un dolor de cabeza, disminuir los niveles de glucosa o incluso un antidepresivo, actúa activamente en su proceso terapéutico por el simple hecho de creer que lo que está tomando puede ayudarle, la mayoría de los fármacos que al momento se encuentran en el mercado han competido contra el efecto placebo, en el caso de los animales los cuales no muestran una entidad nosológica denominada meta-cognición, la cual consiste en tener conciencia “de la propia conciencia” los fármacos siguen siendo eficaces, pues ya hemos comentado que de forma intrínseca presentan efectos terapéuticos independientemente del efecto placebo, así que como tal merecen gran parte del crédito.

Ahora una vez dicho lo anterior, quisiera querido lector plantearle la siguiente pregunta, la cual es muy sencilla pero invita a reflexionar sobre del poder que de forma natural e innata existe en nosotros, ¿Qué sucedería si, así como el simple hecho de creer en un medicamento potencia de forma importante su efecto terapéutico, también decidiéramos creer en nosotros mismos?, ¿Nuestras virtudes, capacidades y cualidades se potenciarían y multiplicarían como en el caso del efecto terapéutico de los fármacos? , la respuesta a lo anterior es afirmativa, sin embargo también resulta afirmativa para el caso contrario en el cual si las creencias hacia nuestra propia persona son negativas y auto evaluativas repercutirán en nuestro rendimiento y desarrollo humano, de tal suerte que el contenido de nuestros pensamientos en cierta manera determinan nuestra realidad y destino, es fundamental mantener la integridad y salud mental en óptimas condiciones, pues la evidencia actual de que el pensamiento y actitud influyen significativamente en la calidad de vida es irrefutable, se puede ahondar más al respecto si se consulta acerca del Bosón de Higgs y la partícula de dios, de cualquier forma y de antemano quedó a sus órdenes al correo bioplutarco01@hotmail.com o al Facebook Jonatan Escobar.