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El poder de las alianzas

  • Federico Ling Sanz

Federico A. Ling Sanz Cerrada

Nunca debemos subestimar el poder que tienen las alianzas en nuestra vida. No solamente por todo aquello que cosméticamente hagan lucir, o porque se vean bien, sino porque en realidad el poder que tienen es inmenso. Quiero traer a cuento esas viejas historias de cuando éramos niños y en la escuela nos insistían que debíamos trabajar en equipo. Y así fuimos formados la mayoría de nosotros, en la lógica en la que varias cabezas piensan mejor que una, y en donde los esfuerzos que se realizan en conjunto llegan mucho más lejos que cualquier otro. No por nada el dicho contrario es “divide y vencerás”. Y no le falta razón, porque de hecho, aquellos que se dividen, sin importar si son gobiernos, países, partidos, familias, sociedades, empresas, matrimonios, o lo que sea, generalmente acaban por llegar al fracaso (unos más rápido que otros).

Pero las alianzas están de moda. Y los rompimientos también. Todos fuimos testigos de cómo el jueves pasado, el Reino Unido decidió – por la vía de las urnas – salir de la Unión Europea, con todo lo que ello implica. Ya quizá es muy tarde para preguntarnos si los ingleses hicieron lo correcto o no. El daño ya está hecho y me da la impresión que se ha dimensionado en toda la extensión del asunto lo que acaban de hacer. Creo que no han entendido el profundo valor y el poder que tienen las alianzas hoy en día y siempre.

Por ejemplo, se me viene a la mente el pasado domingo 5 de junio, en el que México sostuvo elecciones para renovar una buena parte de las gubernaturas en el país y una serie de alcaldías. El resultado fue sorpresivo para el PRI (partido en el poder) que no logró retener algunos estados y el triunfo fue para la oposición, como fue el caso de Durango. Pero creo que debemos detenernos a pensar en lo sucedido. Me parece que no fue solamente la derrota del PRI o el exclusivo triunfo del PAN. Creo que el factor que acabó por inclinar la balanza – junto con otros más, como el desgaste y desprestigio del Gobierno Federal – fue la concreción de alianzas entre el PAN y el PRD en una serie de estados en donde ganaron. Hablo de Veracruz y Durango, por ejemplo. De esta manera, creo que pudieron asegurar el triunfo y hacerse con el Gobierno.

Pero no es nada nuevo: las alianzas funcionan de esa manera. Las alianzas están pensadas para que uno cubra y complemente aquello que le hace falta al otro. Y se hacen en todo: en los gobiernos, en las elecciones, en las empresas, en los negocios, etc. En fin, hasta en los grupos de amigos hay alianzas y es claro que el poder que tienen éstas es infinitamente superior a cuando alguien quiere marchar de manera solitaria por la vida. Generalmente el resultado no es bueno.

Por estas cosas me resulta inexplicable la decisión de Gran Bretaña de salir de la Unión Europea. Se lo atribuyo a la soberbia, a la arrogancia, pero también a la ignorancia. Creo que no han terminado de entender que, sin la Unión Europea han perdido fuerza y capacidad de negociación. El resultado y las consecuencias de esta acción están apenas por verse, pero todo a su tiempo, seguramente se arrepentirán de ello. No caigamos en la misma trampa y cometamos el mismo error de pensar que podemos solos. El mayor poder que tiene el ser humano es precisamente saber aliarse con sus contrapartes para hacer frente a las complejidades de este mundo.

www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y

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