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El PRD, un muerto viviente / Zona de Guerra / Hector Tenorio

  • Héctor Tenorio

En la capital del país, el PRD carece de capacidad para emprender una discusión política que lo lleve a transformarse, deambula perdido en la soberbia, se encamina rumbo a una derrota anunciada en el 2018. La imagen de que el DF es una ciudad segura, finalizó con la aparición de un cuerpo colgado en el puente de La Concordia en Iztapalapa, el pasado 19 de octubre, (poco importó que detuvieran a Ángel Alejandro Gutiérrez, quien negó ser responsable del asesinato), desencadenando una serie de ejecuciones con mensajes, tal situación evidenció la pugna de grupos criminales en el Reclusorio Oriente. En la percepción del ciudadano, la violencia ha desbordado al jefe de Gobierno del DF Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Ante el inminente desplome electoral, Mancera Espinosa pretende blindar la Ciudad de México, echará mano de más de 88 mil elementos. En Iztapalapa lanzó un operativo de seguridad, la delegada Dione Anguiano aseguró que todavía es posible caminar por las calles sin sufrir un asalto, pero a la perredista se le olvidó que en esa zona está desarrollándose una batalla entre “La familia michoacana” y “La unión”. Las acciones se ampliaron a la delegación Gustavo A. Madero (GAM), donde se incrementó el robo a casahabitación y en Azcapotzalco hubo un aumento en el atraco a transeúntes.

Otro de los problemas que enfrenta el PRD son las múltiples denuncias de corrupción en las demarcaciones que antes gobernaban: En la Miguel Hidalgo salió a la luz que en la anterior  administración, encabezada por Víctor Hugo Romo Guerra, había 500 aviadores que cobraban 7 millones de pesos al mes. En Tlalpan los perredistas llegaron a concesionar los espacios públicos de manera irregular. A esto se suma que Nueva Izquierda (NI) quiere el control del sol azteca capitalino que encabeza el diputado local Raúl Flores. El exdiputado federal Julio César Moreno, considera que su instituto político está inmóvil y no ha realizado el control de daños tras la elección del pasado 7 de junio. “Los Chuchos” son la principal fuerza en el DF tienen cuatro de las seis delegaciones que ganaron: Iztacalco, Venustiano Carranza, Coyoacán, y Gustavo A Madero, desde su punto de vista es el momento idóneo de quedarse con la mayoría de candidaturas que estarán en juego dentro de tres años.

El problema del liderazgo de Nueva Izquierda es que garantiza un fracaso rotundo en las urnas en el 2018. El jefe de “Los Chuchos”, Jesús Ortega, quiere detener la decadencia de su cacicazgo, descalifica a Andrés Manuel López Obrador, lo señala de ser conservador y oponerse a la despenalización de la marihuana, el casamiento entre personas del mismo sexo, el derecho al aborto. Tiene razón, al igual que el consultor Efraín Delgadillo quien afirmó: “La mayoría de los que sufragan a favor de la izquierda en el DF son católicos y le van al América”.

Ahora bien, los perredistas han logrado en la Asamblea Legislativa concretar alianzas con priístas y panistas, complicándole el accionar a Morena que se inconformó con la repartición de las Comisiones, acusaron a Mancera Espinosa de entrometerse y amenazaron con boicotear sus eventos. Ya veremos cómo se destraba la disputa.

En este contexto, el PRD intentará el próximo año con la ayuda del blanquiazul ganar Tlaxcala y retener Oaxaca donde el mandatario Gabino Cué Monteagudo ha tenido una pésima administración. Dos años después tomarán la decisión más delicada de su historia, ir con un candidato presidencial propio o unirse al PAN. En caso de que el Sol Azteca perdiera el DF ante Morena, solo les quedaría como fortaleza el Estado de Michoacán gobernado por Silvano Aureoles Conejo. En el 2021 podrían convertirse en un minipartido con peligro de desaparecer.
tenorio_hector@hotmail.com