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El Presidente somos todos

  • Jorge Schiaffino

Tras un sexenio en el que se ha abusado de la crítica, golpeo, difamación, burla, y una permanente falta de respeto al ciudadano presidente Enrique Peña Nieto y por consiguiente a la institución presidencial, hoy los mexicanos vivimos un escenario crítico donde no cabe, ni se justifica continuar agrediendo sin razón a quien todos elegimos como jefe de nuestras instituciones.

Las decisiones de un actor ajeno y extranjero, nos hacen pensar o mejor dicho recordar, lo grande que somos como nación y el orgullo de ser un país reconocido internacionalmente por su cultura, su diplomacia y amistad. Nuestro pueblo de tradición generosa que no tiene porqué aceptar agresiones, condiciones y amenazas de ningún tipo. Nuestro Presidente ha dado la cara de forma directa, honesta y comprometida con los intereses del país, no obstante, la crítica absurda que aparece sea cual fuere su decisión. Un Presidente que ha aceptado como ningún otro, el constante denostamiento de su persona, por su espíritu de entrega y de compromiso con el país y con la sociedad mexicana.

Con gran entereza, el Presidente de la República ha dado muestras de sobra de temple, idea y carácter, no ha caído en la provocación de sus detractores y se ha mantenido con la sobriedad que exige el cargo para el cual fue electo. Por esa sencilla razón, hoy toda la exagerada campaña en su contra se opaca ante la situación adversa e incierta que representan las decisiones de EU.

No es la primera ocasión de una situación así, pero sí lo es en un contexto de globalización y de evolución de las relaciones multilaterales entre todas las naciones, entre los intereses regionales y la integración de las sociedades a través de la cultura, el comercio y los escenarios de libre y mutua asociación, para beneficio de los países que deciden ser socios. Sin embargo, las declaraciones y los actos están forzando una posición determinante de México y aún más de nuestro Presidente, que se ha comportado como un auténtico jefe de Estado ante las diatribas de un agente externo que es el mandatario de la nación más poderosa del planeta.

Los partidos de oposición como siempre mezquinos, han escondido la cabeza, esperando cual carroñeros, un error de la administración para de inmediato satisfacer sus intereses políticos, muy particulares sin importarles la situación del país y sus consecuencias, ya sean permanentes o de coyuntura.

En México, nos hemos dado un sistema político estable, una sociedad abierta que ha transitado con gran sabiduría y que inclusive en estos momentos, tiene la madurez para reconocer los verdaderos intereses como pueblo y nación frente a cualquier amenaza exterior.

Como nación, debemos responder firmes y cohesionados, con el respaldo popular a nuestros dirigentes, sin restricción y sin condicionamiento.

Nuestro respaldo incondicional para que se tomen las mejores decisiones, el régimen de libertades y de oportunidades que poseemos, no debe estar sujeto a ningún condicionamiento exterior, somos una potencia en desarrollo cuyo mayor activo es la grandeza y la historia que tenemos como pueblo y como patria.

En síntesis, el Presidente somos todos.
* Exlegislador.

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx