imagotipo

El PRI, una vocación de tiempo completo

  • Yolanda de la Torre Valdés

Yolanda de la Torre V.

Cuando la política tiende a los extremos, en este caso Derecha e Izquierda, es muy poco lo que se ayuda a sí misma, pues es allí donde se vuelve dada a los mayores excesos personales, ideológicos y por supuesto económicos.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), en los hechos se ha mostrado siempre como un partido progresista, lo que le lleva a dar prioridad a las causas sociales, sin dejar de lado los principales fundamentos del avance económico, dando así congruencia a una cosa con la otra.

Los principales elementos que hoy definen el desarrollo de México, se han dado con elementos emanados de gobiernos e iniciativas del PRI. Es por ello que actualmente somos la nación que a nivel mundial tiene más tratados de libre comercio signados; algo que se da al tiempo que somos uno de los países con mayores coberturas en materia de salud para la población, que serán perfectibles y habrá que mejorarlos en múltiples sentidos, pero existen, están allí, a diferencia de lo que pasa en naciones tan avanzadas como Estados Unidos, donde si no se cuenta con un seguro médico privado, las alternativas en materia de salud llegan a tener costos que superan los millones de dólares.

Hoy en día, México es un país de instituciones, gracias a que así fue planteado el PRI por sus fundadores, dejando atrás el caudillismo de la Revolución Mexicana. Siendo una nación institucional, evitamos algo que fue una característica común en las naciones latinoamericanas durante el siglo XX, los golpes de Estado, un factor de rezago regional que no nos afectó, haciendo de México una nación líder en el mundo en vías de desarrollo.

Es por motivos como los citados y muchos más, que ser priísta requiere entre otras cosas un conocimiento real y profundo de las verdaderas implicaciones del partido y de lo que representa militar en éste, demanda lealtad y verdadero amor a la patria.

Ser un verdadero priísta, implica una vocación democrática que nos lleva tanto a saber ganar, como a saber perder, cuando es el caso. Ganando, que es algo que nos ha ocurrido la mayor parte de las veces, dada la confianza con que nos ha distinguido la ciudadanía, hemos sabido ser magnánimos con nuestros contrincantes, reconociendo su participación y en no pocas ocasiones sumando a opositores a nuestros equipos de trabajo.

Cuando hemos perdido, lejos de comenzar con interminables protestas e impugnaciones, hemos sabido dar la cara ante nuestros electores y reconocer cuando los votos recibidos no han sido suficientes. Ocurrió en los años 2000 y 2006, por ejemplo, cuando dejamos de ganar la Presidencia de la República y se dio también recientemente en el presente 2016, en el más reciente proceso electoral en que ganamos cinco de 12 gubernaturas, frente a lo que entramos en un proceso de reflexión interna, autocrítica y sobre todo aprendizaje, para volver a dar competitividad a nuestro partido y representar beneficios crecientes y palpables para los mexicanos.

Es por ello que el PRI requiere de una militancia, funcionarios y dirigentes comprometidos con la gente, con las causas de México. Solo así saldremos fortalecidos en los siguientes procesos electorales.

Bienvenido Dr. Enrique Ochoa Reza, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional; su sensibilidad, capacidad, preparación y talento son una fortaleza para nuestro Partido. Enhorabuena por el PRI y por México.
*Senadora de la República

yolandadelatorre@senado.gob.mx

FB : YolandaDeLaTorreV

TW: @Yoladelatorre