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¿El primero…? / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

¡Es la ambición! Solamente eso puede justificar, si es válido, que Humberto Moreira Valdés haya sido aprehendido por lavado de dinero procedente del narcotráfico, además de otros delitos. El primero es el que alarma y llama a la reflexión: ¿qué necesidad de ser lavador si se cuenta con una fortuna inconmensurable?

No soy quien para acusar y por eso no lo hago. Sin embargo, dejar pasar la oportunidad de vivir, sí, vivir como jeque el resto de sus días coloca a Moreira en la zona que habitan los criminales, los barones de la droga.

Resulta incomprensible que el exgobernador, expresidente del partido gobernante, ex muchas cosas más, se haya rebajado al nivel de los delincuentes y con el paso del tiempo formara parte de la misma cauda. Internado en la prisión de Soto del Real, a unos kilómetros de Madrid, Moreira no tiene derecho a la libertad bajo fianza.

Anoche durmió en la cárcel. Y seguramente estará allí por tiempo indefinido. El juez de la causa, José de la Mata, le dictó prisión incondicional. Llegó a Madrid y en el aeropuerto de Barajas fue detenido por elementos de la Fiscalía Anticorrupción. Primero confusión: problema migratorio… después, después se conoció la historia.

Moreira dejó la política no por gusto, sino por obligación. Se le acusó de haber endeudado a cuatro generaciones de coahuilenses. Se defendió pero abandonó la dirigencia del PRI argumentando una campaña en su contra.. Se fue a Barcelona. Hoy duerme en Soto del Real.

¡Fue la ambición!

Twitter: @jesusmichelMx