imagotipo

El progreso técnico ¿factor de integración o de conflicto social?

  • Alejo Martínez

Alejo Martínez

En una parte especialmente interesante de su “Introduction a la politique” en la que el maestro Maurice Duverger se refería al progreso técnico, sostenía que éste tiende a disminuir los antagonismos políticos. Para esclarecer su punto de vista planteaba una comparación entre las sociedades más avanzadas de la época (mediados de la década de los 60) frente a las subdesarrolladas y explicaba que en las primeras, caracterizadas por su mayor progreso técnico, los sentimientos revolucionarios tendían a desvanecerse, que la voluntad de destruir el sistema establecido desaparecía, ya que las oposiciones se desarrollaban dentro del cuadro institucional del régimen y no contra éste.

En contrapartida, las sociedades subdesarrolladas se veían inmersas en situaciones explosivas en donde los antagonismos eran irreductibles y generaban violencia. Si bien podemos considerar que la evaluación que formulara el destacado politólogo era certera para esa época, están surgiendo ahora múltiples factores que cuestionan severamente el planteamiento de que el progreso técnico esté propiciando una disminución de los antagonismos políticos.

Por el contrario, pareciera que en la actualidad es el progreso técnico el que se encuentra en la base del creciente mal humor social, de la progresiva indignación y descontento que se expanden por los confines del mundo, abarcando países desarrollados y subdesarrollados. El progreso técnico ha multiplicado la capacidad de la humanidad de generar riqueza, sin embargo, esos mismos deslumbrantes avances están propiciando un muy desequilibrador desplazamiento del trabajo humano, pero más que del trabajo, se trata de un desplazamiento o severa reducción de las fuentes de satisfactorios ingresos para un ascendente número de personas que ya no encuentran empleo en el sector formal de la vanguardista economía productiva con sus razonables salarios.

Quizás por ello muchos países han estado experimentando un galopante desarrollo de la intermediación comercial. En los países subdesarrollados podemos constatar un enorme crecimiento de la economía informal en general y en particular del comercio informal pero, al igual que en las naciones desarrolladas, también ha habido un disparo de la intermediación comercial formal.

Pareciera que la mano de obra desplazada de los sectores directamente productivos por efecto de la avanzada tecnificación, buscara ahora abrirse paso aportando su esfuerzo en la distribución y venta de unos bienes que enfrentan un mercado relativamente restringido por la disminución de la demanda agregada que ha resultado afectada por el desplazamiento de la mano de obra menos calificada de los sectores estrictamente
productivos.

Pero en cualquier caso lo que estamos experimentando es un drástico cambio con respecto a lo que constataba y consignaba el maestro Duverger: el progreso técnico está transformando su rol armonizador y en la actualidad, aunque siga aumentando de forma cada vez más acelerada la capacidad de la humanidad para generar riqueza, ya no está constituyendo un factor de integración social, sino que paradójicamente está impulsando unas fuertes tendencias al desplazamiento del ingreso por trabajo humano en los sectores productivos de vanguardia y con mayor competitividad.

Al mismo tiempo que se da este desplazamiento laboral, se viene incrementando la concentración del ingreso en el reducido núcleo de grandes propietarios del capital, precisamente por efecto de tales progresos tecnológicos que tienden a otorgar prioridad al capital, a la tecnificación, a la mecanización, automatización y robotización a costa del trabajo humano.

El gran reto de las nuevas generaciones de ninguna forma puede encontrase en frenar o retrasar el progreso técnico para reabrirle el espacio al trabajo humano, en regresar de forma involutiva de la globalización a las economías de predominio nacional. El desafío se encuentra en domar y reorientar los fuertes impulsos negativos que siempre han traído consigo todos y cada uno de los progresos que ha alcanzado la humanidad a lo largo de su historia.

amartinezv@derecho.unam.mx   @AlejoMvendrell

El progreso técnico está generando desplazamiento laboral y concentración del ingreso. El reto es domar sus efectos negativos.