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El pulgar no sirve para matar pulgas | ¿Cómo dijo? | Ricardo Espinosa

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

Desde que tengo uso de razón –y eso, aunque usted no lo crea, data de hace buen rato- me habían hecho creer que el dedo pulgar se llama así porque sirve para matar pulgas, lo cual supuestamente se logra aplastando al miniinsecto con la uña de ese dedo que es el dedo gordo de la mano contra una superficie dura o contra la uña del dedo gordo de la otra mano.

La verdad es que cuando niño, muchas veces pensé que en todo caso debería llamarse dedo chinchar y no pulgar porque con él matábamos muchas chinches que son bastante torpes para escaparse, pero atrapar a una pulguita y hacerla que se quede quietecita mientras uno la mata, pues resulta ardua labor que ni siquiera intentamos.

Pues el “ahora-lo-comprendo-todo” me llega muuuuchos años después, cuando me entero que el dedo pulgar no se llama así en alusión a las huidizas pulguitas, sino porque la palabra pulgar en este caso se deriva del latín “pollex” que es el nombre latino del obeso dedo y que a su vez deriva del verbo “polleo” que se relaciona con el poder y con la eficacia.

Por eso, la mano cerrada con el pulgar hacia arriba indica que todo va bien, que hay fuerza y que hay vida, e indiscutiblemente el pulgar es el más fuerte de los dedos y es el que resulta absolutamente indispensable para muchas cosas que se hacen con la mano.

El nombre oficial del dedo chiquito es meñique, vocablo derivado del portugués “menino” que significa “niño”. Algunos le llaman también “auricular” porque es el que, por su tamaño, puede –aunque no debería- introducirse en el oído para rascarse o para hacer aseo.

Al niño auricular le sigue el dedo anular que se llama así, por ser “el clásico señor de los anillos”, aunque ciertamente hay quien usa anillos en todos los dedos de las manos y hasta en los de los pies. El de en medio es el cordial, sustantivo que tomamos de un adjetivo que nosotros entendemos como afectuoso porque deriva de “cord” que en latín es el corazón. El dedo cordial es el del centro de la mano, como el corazón es el centro motor del organismo, y solo nos queda el índice que es el indicador, el que sirve para indicar. Indice o indicador en latín se dice “index”.

De hecho, la palabra dedo proviene de “digitus” que en latín quiere decir lo mismo (dedo) y “digitus” deriva del verbo latino “dicere” que significa decir o indicar, señalar (con el índice o con el dedo). O sea que todo indica que llamarle índice al dedo índice es lo indicado, aunque la indicación no indica específicamente que no se pueda indicar con cualquier otro dedo que en ese momento estaría actuando como indicador. ¡uffff!

Aunque “dígitus” en latín significa dedo, si lo traducimos al español actual ya no quiere decir dedo sino dígito. El dígito es un número o sea un signo que representa una cantidad y se les llama así (dígitos) a los números que van del cero al nueve, porque son los que pueden contarse con los dedos de las manos.

De dígito surge la palabra digital que identifica al sistema con el que operan los instrumentos de medida que la expresan (la medida) con ellos (con esos números). Así por ejemplo, un reloj digital es el que da la hora mostrando los numeritos y no indicándola con las manecillas como se hace en los relojes de tipo tradicional.

Consultorio Verbal

comodijo2@hotmail.com

Monterrey, N.L.

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Jorge Medina dice: Si al odio por las mujeres se le llama misoginia, ¿cómo se le llama al odio o aversión hacia el hombre? ¿Misantropía? Creo que eso se refiere más bien a aversión hacia el género humano y yo me refiero al género masculino.

RESPUESTA.- Yo no sé que exista una palabra que designe específicamente la aversión hacia el género masculino.

AHORA PREGUNTO: Don Abundio tiene un serrallo. Eso quiere decir que le gustan mucho…

a.- Los caballos

b.- Las armas

c.- Las mujeres

d.- Los viajes

RESPUESTA c.- Un serrallo es un harén. O sea que a Don Abundio le gusta tener muchas mujeres. Aunque a veces creo que ya ni se acuerda para qué las quiere.

Reflexión para terminar: Antes de casarme tenía 6 teorías sobre como educar a los hijos. Ahora tengo 6 hijos y ninguna teoría.

¿Cómo dijo? Hasta la próxima.

/arm