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El sentido de la cultura

  • Sonidos del alma: Francisco José Bernal

La inmortalidad de la cultura permanece como un camino de luces ante un mundo siniestro, complejo y contradictorio.

En nuestra apasionante Ciudad de México existe un espacio con una puerta a la belleza, a la paz espiritual, una de la creatividad, el enriquecimiento intelectual y humano. Todo ello es El Instituto Cultural Helénico.

Hace unos días, su presidente del consejo y director general el licenciado Francisco Javier Gaxiola, concedió entrevista exclusiva a El Sol de México, así como su anuencia para realizar un recorrido por la belleza de sus históricas instalaciones, así como el acervo de valiosas colecciones de arte de los siglos XII al XIV, integradas por más de 100 obras que resguarda el Instituto Cultural Helénico.
LA ENTREVISTA

¿Cuál es la misión y valores del Instituto?

“Es una Asociación Civil cuya misión es impulsar, promover y difundir la cultura apasionadamente, por medio de ciclos de conferencias, cursos, diplomados y talleres, así como las licenciaturas y maestrías en arte, historia helénica, historia de México, humanismo y el estudio de las diferentes culturas. La enseñanza está a cargo de intelectuales de reconocido prestigio”.

¿Cómo acercar a la cultura a nuestro pueblo?

“El pueblo de México tiene talento y gran sensibilidad creativa, más no tiene las oportunidades de la sociedad civil con posibilidades. La base para el desarrollo cultural debe comenzar por la educación y los sistemas adecuados de enseñanza; crear el interés por la cultura en general.

“Nuestro Instituto tiene programas de difusión y promoción cultural para empleados del sector público mediante eventos artísticos y culturales cuyo costo absorbe la institución gubernamental, y de esta manera facilitar el interés para asistir a conciertos de música, conferencias, exposiciones, etcétera; la respuesta ha sido muy buena”.

¿Cómo lograr una cultura sin violencia en los temas de los espectáculos, especialmente cine y televisión?

“La violencia es un lamentable signo de nuestro tiempo. Los espectáculos en cine y televisión, así como los aparatos electrónicos de juego para niños (Nintendo, PlayStation Wii, etcétera) son una réplica.

“El camino es la educación de valores, enseñando desde los primeros años de vida a vivir y a convivir en armonía, aprendiendo a rechazar la violencia como espectáculo y forma de vida. No es fácil pero es el camino para las generaciones del porvenir”.

Cumplir los propósitos de éste Instituto, ¿tiene un alto costo?

“Sostener la excelencia en nuestras actividades culturales, enseñanza y mantenimiento de las instalaciones es muy costoso.

“Iniciamos con cinco salones para los cursos y actualmente se cuenta con 12 aulas, un destacado grupo de maestros con la impartición de 30 materias.

“Nuestra fuente de ingresos son la Academia y los obtenidos por la renta de instalaciones como la Capilla Gótica, el Claustro, el Aula Magna y la Galería Romana. En los respectivos espacios se realizan conciertos, obras de teatro, exposiciones de pintura y escultura (sin costo por el espacio ocupado por el expositor) así como presentaciones de libros y conferencias. Más todo ello no es suficiente por lo que para subsistir estamos abiertos a wdonativos”.

¿Por medio de la cultura el dilema es trascender como seres humanos?

“Para trascender como seres humanos, nuestra misión y deber con los demás es ser un buen ejemplo y guía para las futuras generaciones”.
SINOPSIS HISTÓRICA

El fundador del Instituto Cultural Helénico fue el doctor Pablo de Ballester, obispo de la Iglesia ortodoxa griega. Se inauguró éste recinto el 14 de diciembre de 1973.

El inmueble fue construido con materiales provenientes de la demolición de una capilla gótica en la década de los 20 del siglo XX. Probablemente de la provincia de Ávila, España. Más tarde, todo este material de construcción fue traído a México por el gran coleccionista de arte Nicolás González Jáuregui, quien con el material de referencia construyó en 1954 el inmueble actual formado por tres cuerpos:
capilla, estancia a la capilla y claustro.

Posteriormente cuando el inmueble y su valiosísimo acervo de colecciones de arte, estaban registrados en un fideicomiso en instituciones bancarias, en el momento que fue nacionalizada la banca pasaron prácticamente al poder del Gobierno Federal. Más tarde el 12 de junio de 1979, el Gobierno Federal, siendo presidente José López Portillo, por decreto, se donó el inmueble al Instituto Cultural Helénico que permanentemente sigue cumpliendo con su labor de difusión de la cultura.
EPÍLOGO

El viento se percibe, pero no se ve. La tecnología se puede ver, más la cultura es interior.

El sueño de nuestro tiempo es un México con la cultura del amor, la armonía y la paz.
Mail: frankmireb@gmail.com