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El sismo de la solidaridad / Hazael Ruiz Ortega

  • Hazael Ruíz Ortega

El pasado sábado 19 de septiembre las autoridades, la sociedad civil y los medios de comunicación, rememoraron impactantes momentos de hace 30 años enalteciendo el “mano con mano” que la propia población se dio así misma. De aquel desastre telúrico, la imagen más potente que ha quedado hondamente grabada en la consciencia social fue la expresión poderosa del colectivo en auxilio oportuno, fraternal, solidario y dramático.

De esas remembranzas prevaleció las luces de lo humano: las variadas y creativas expresiones de buscar dar el bien al otro. El recuento de miles de imágenes tristes acompañó a los recuerdos amorosos y de gran fraternidad. También evocó las irrecuperables pérdidas de vidas humanas, severos daños económicos al colapsar cientos de inmuebles, algunos de valor histórico, transformaron la vida cotidiana y el paisaje urbano.

El recordar también trajo la mirada al presente y el futuro. Activó y fortaleció la cultura de la prevención al poner en práctica un ejercicio de simulacro de gran envergadura nacional, con escenarios y coordinaciones interinstitucionales, que tuvo a bien movilizar a diversos segmentos sociales y productivos en oficinas, colonias, fábricas y escuelas. Todo ello fortalece el camino de las buenas prácticas sociedad y Gobierno.

¿Cuáles son los futuros escenarios probables? El territorio nacional se encuentra en una zona sísmica, no lo podemos olvidar: “Nosotros no podemos hacer nada contra los sismos, estos seguirán ocurriendo en la Ciudad de México, pero sí podemos estar mejor informados” (…) “no podemos saber cuándo va ocurrir, pero sabemos que así será”. Así lo expone el especialista Víctor Manuel Cruz Atienza, titular del departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Algo de lo que expresó el experto:

– En los riesgos de un sismo (y cualquier eventualidad inesperada y no deseada), lo esencial es aumentar la prevención que reduce la vulnerabilidad.

– La importancia de la creación del Sistema Nacional de Protección Civil, del Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred), y la creación de la alerta sísmica por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (entre otros).

– El valor de las normas de construcción. El tema acentúa riesgos atendidos por las autoridades. Expertos señalan que en la actualidad son más severas para garantizar seguridad en una urbe vulnerable a los movimientos sísmicos y siempre en innovación.

¿Y las lecciones aprendidas en la Ciudad de México? Hoy, las condiciones son diferentes a las de hace 30 años. Son respuestas claras e integrales, como lo es el Programa General de Desarrollo del Distrito Federal 2013-2018. En su Eje 2. Gobernabilidad, Seguridad y Protección Ciudadana. Visualiza la participación social como sujeto activo en la protección civil, en que se participe, innove y acciones corresponsables para consolidar la gestión integral, incluyente y resilente de riesgos. Ejemplo. En todos los reclusorios y centros de adolescentes se realizó a la misma hora simulacros, por obvias razones, no se realizó evacuación de internos al exterior, el desalojo es desde los dormitorios a zonas seguras internas.

Concluimos reflexionando que la solidaria participación ciudadana se ha demostrado una y otra vez. Es una respuesta a los caprichos de la naturaleza o el descuido humano a lo largo del territorio nacional. Quizá por ello, la frase “si penetras muy a fondo en cualquier problema llegarás a la gente”. Sin duda, las verdaderas oportunidades de un buen tejido social.
hazael.ruiz@hotmail.com