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Elba Esther es inocente

  • Ramón Ojeda Mestre

Salvo que usted sea de los que les gusta jugar con la doble moral, o los “double standars” como dijo Abraham Lincoln, tiene que aceptar que Elba Esther Gordillo es presuntamente inocente y no presuntamente culpable, como todo indiciado, inculpado o acusado. Ella no fue culpable de antemano. Elba Esther es una presa política y una política presa, no por los delitos que haya cometido, sino por sus diferendos con el régimen, que perpetró con ella el primer gran error político de los muchos que vendrían.

Pensaron los “estrategas” de Peña que con ello pondrían a temblar al sindicalismo riesgoso para el neoliberalismo, amedrentarían a los profesores para que no se opusieran a la privatización de la educación y en tercer lugar aterrorizarían a todos los lideres corporativistas, gremiales o populistas o de cualquier jaez, para que no cuestionaran las puñaladas letales a una Revolución Mexicana posmodernista.

El Artículo 20 de la Constitución señala que toda persona imputada (indiciada, inculpada, acusada o procesada) tiene derecho “a que se presuma su inocencia” y por otra parte el 55 del Código Penal señala que las personas mayores de 70 años pueden purgar la prisión en su domicilio particular.

En el caso de Elba Esther violan los más elementales de los Derechos Humanos, porque consideraron que de esa manera iban a asustar o acalambrar a los más poderosos líderes, como Isaías el de la CROC, Aquiles el de Antorcha, AMLO el de Morena, Deschamps el de Pemex e incluso los patronales, porque habían visto la receta con “La Quina”, pero Peña no tenía la estatura de Salinas, ni Osorio la de Gutiérrez Barrios, por un lado, ni el país de cuando Salinas entró (1988), es el México de las redes sociales que encontró el grupo Atlacomulco en 2012 (el 5 de marzo de 2013 le dictaron la orden de aprehensión) y mucho menos el México de hoy, difícil de entender y que ha condenado a las instituciones actuales con los peores calificativos de su historia.

Si usted quiere evaluar, vea el Statement for the Record Worldwide Threat Assessment of the US Intelligence Community Senate Select Committee on Intelligence,de Daniel Coats, Director of National Intelligence, May 11, 2017. Esto le servirá para darse cuenta que si lo que querían era meter a la cárcel a Gordillo para las privatizaciones de la educación, de Pemex, de la electricidad y del agua, resultó un escobazo al avispero que ha dejado a un México convulsionado, empobrecido, inseguro y crispado.

La llamada Reforma Educativa entre Chuayffet, Nuño, Chong y Peña la volvieron frustránea, regresiva y odiosa, las gasolinas y la luz subieron de precio y la nación perdió uno de los activos estratégicos, peor aún, incluso los partidos y grupos paleros y esquirolillos están ya enfrentados al régimen.

Si meter a la cárcel a Elba Esther Gordillo, evidencia de judicialización política fue un soberano error, dejarla en la cárcel resultó el harakiri total. No soy amigo de Elba, ni su personero, pero me hubiera gustado ser cuate de una mujer tan inteligente, tan política, tan bragada y tan chambeadora, y no me ciego en que pueda tener imputabilidad, pues para arribar a donde ha llegado es por algo; ha sido política de 24X7X52X365.

Y otra cosa, no es lo mismo meter a la cárcel a un varón como la Quina, que a una mujer, mujer, mujer, a la que le dejaron caer también el peso de sospechosas misoginias. En el Edomex veremos que si Delfina gana será por los errores de este Gobierno y no por culpa de del Mazo Maza que enseñó tamaños o del sorprendente Juan Zepeda.
rojedamestre@yahoo.com