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Elba Esther Gordillo / Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

Un viejo principio que utilizan los jurisconsultos clásicos y que existe con vigencia en la legislación mexicana, reza: “In dubio pro Reo”. Significa que siempre el beneficio de la duda debe operar a favor del acusado hasta en tanto no sea sentenciado de manera definitiva e inapelable. El caso Dreyfus y muchos otros han demostrado en la historia de la humanidad que incluso después de la sentencia debe operar este principio, pues sabemos de qué está hecho el paño, de qué color pinta el verde y de qué lado masca la iguana.

No es necesario, creo, recordarle que ilustres jueces, magistrados y ministros han resultado ser más pillos, sinvergüenzas e imputables que sus víctimas judiciales. En verdad os digo que tampoco hay que definir a todo el cajón de manzanas por alguna o algunas podridas. Pero sí le invoco que lo mismo han salido de la cárcel David Alfaro Siqueiros, que el que mató a Trotsky con tremendo pioletazo y de cuyo nombre no quiero acordarme, pero era mi tocayo. Evocamos a Siqueiros porque él fue a tratar de asesinar a León Trotsky y aún se ven en la casona de Coyoacán los impactos de las balas.

El 18 de junio de 1940 el coronel Leandro Sánchez Salazar, jefe de los servicios secretos de la policía mexicana, en una conferencia de prensa presentó datos que demostraban la responsabilidad directa del Partido Comunista Mexicano. Informó sobre 30 detenidos, militantes y algunos excombatientes en España y de varios prófugos, encabezados por Siqueiros, junto a su hermano, dos cuñados y varios amigos. Siqueiros el fallido homicida, fue detenido el cuatro de octubre y salió de la cárcel al año siguiente. Fast Track. En 1962 fue a dar otra vez a la cárcel y salió a los dos años por indulto presidencial de Adolfo López Mateos. La vida de David Alfaro Siqueiros es apasionante al igual que la de Diego Rivera.

En fin, respecto a la presa política Elba Esther Gordillo, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su Título Primero, Capítulo I, De los Derechos Humanos y sus Garantías (Capítulo que cambió denominación, mediante decreto publicado en el DOF el 10 de junio de 2011) señala expresamente en su Artículo 20:

B. De los Derechos de toda Persona Imputada: I. A que se presuma su inocencia mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por el juez de la causa. De acuerdo con el Artículo 55 del Código Penal, los acusados que lleven en prisión el proceso, pueden solicitar que se continúe desde un domicilio cuando cumplen 70 años. Además la Ley de los Derechos de las Personas Adultos Mayores avala el encierro domiciliario.

Curiosamente a la chiapaneca se le acusa de asuntos de dinero, pero lo suyo suyo, no era la voracidad crematística, lo suyo era y espero que siga siendo, la política, que es la más intensa de las actividades humanas. La biografía política de esa destacadísima mujer mexicana es como para escribir tomos enteros. Si a todos los líderes sindicales se les aplicara el mismo criterio chatito que a la normalista exdirigente del SNTE ya habría estallado una crisis social. La historia pre y postrevolucionaria de México está en sus sindicatos y hoy, en el vértigo neoliberal, los sindicatos se han vuelto incómodos y se trata de desarticularlos, para ello se empieza con desprestigiarlos y luego con amagarlos jurídicamente, para finalmente darles la extremaunción. No defiendo a Elba Esther, sino a los derechos humanos y uno de ellos, fundamental, es el de un trato digno en la edad avanzada a una mujer en desgracia y ello no va en desdoro del enfant terrible.

rojedamestre@yahoo.com