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Elecciones en España, hacer de lo inédito algo cotidiano / Ramiro Pineda

  • Ramiro Pineda

Si tuviéramos que definir en escasas palabras lo que pasó el 20 de diciembre en España, en ocasión de las elecciones generales, la expresión sería la siguiente, lo inédito se va volviendo normal y toma tintes de cotidiano. Algunos dirían que no es así, ya que los dos partidos de siempre tuvieron más votos, pero al tener más sufragios, tuvieron menos que nunca, ya que el conservador Partido Popular (PP) del actual mandatario Mariano Rajoy, apenas logró 28.72 por ciento de los escaños, mientras que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) logró un exiguo 22.02 por ciento y las noveles agrupaciones políticas PODEMOS y CIUDADANOS lograron 20.65 por ciento la primera y 13.93 por ciento la segunda.

Por supuesto, no se trata de la primera vez que el PP debe hacer coalición gubernamental con algún otro de los partidos al no ganar la mayoría absoluta, pero si es la primera vez que debe hacerlo desde tan abajo y desde luego no lo hará con los socialistas del PSOE, difícilmente con PODEMOS y Ciudadanos que ya adelantó que no formará alianza con ningún gobierno, así que la situación política de formar gobierno para Rajoy se pone muy complicado.

Pensar en este tipo de situaciones y ver lo que actualmente ocurre en nuestro país, llega a hacer que algunos piensen que un fenómeno de tal naturaleza se puede repetir aquí, pero para ello hay que tomar en cuenta ciertas particularidades, comenzando por el hecho de que en México no tenemos un régimen parlamentario, sino uno presidencial más aproximado al que se vive en Estados Unidos, en el que sólo hay un ganador, tenga éste los votos que tenga. El detalle está en que en Estados Unidos hay básicamente dos partidos que se reparten todo el “pastel electoral” el Demócrata y el Republicano, lo que lleva a que alguno de ambos tenga mayoría absoluta en las cámaras y en los votos presidenciales, situación de por una parte facilita gobernar y por otra lo complica.

En México tenemos un auténtico pluripartidismo, está el PRI que actualmente es gobierno federal y mayoría o primera minoría en ambas cámaras, pero en ambas de forma contundente, no con frágiles veintitantos por ciento; un irregular segundo lugar lo tiene el PAN, mismo que a veces se convierte en tercero, mientras que la supuesta izquierda del PRD parece diluirse del tercero y migrar a un cuarto, rebasado por Morena, que es una escisión de ellos mismos encabezada por quien fue su candidato presidencial en dos ocasiones, Andrés Manuel López Obrador.

Hacia abajo continúan el Partido Verde, con un voto federal similar al de Morena, pero en permanente alianza con el PRI, está también Nueva Alianza, representante del magisterio que suele ir en alianza con el PRI, aunque según la ocasión le guiña un ojo al PAN o al PRD, por otra parte se cuentan Movimiento Ciudadano, propiedad de Dante Delgado y el Partido del Trabajo de Alberto Anaya, ambos solían ser incondicionales de Andrés Manuel López Obrador, faltará ahora ver qué vocación pueden tener. Está además Encuentro Social, partido que al igual que el PT, conservó de milagro el registro.

La gran sorpresa por ahora la pueden causar los independientes, faltará ver ahora como se presentan en los siguientes procesos electorales y hasta qué punto le hacen un verdadero contrapeso a los partidos.

Cierto es que resulta mucho lo que se ha cambiado, pero aún falta mucho por transformar y evolucionar, ahora que cada vez hay más conciencia de que se puede hacer, el mejor ejemplo está en España.